13/11: Los terroristas son asesinos.

Viernes, 13 de Noviembre 2015, 23:55: Salgo del trabajo quejándome en silencio porque me he tenido que quedar hasta tarde. Todo el camino a casa sigo dándole vueltas al último asunto que traté en la oficina. Me quejo una y otra vez.

Llego a casa y mi móvil se conecta automáticamente a la red wifi. Comienza la ola de mensajes de Whatsapp, me siento y leo: “que horror lo de París”. No entiendo nada y pregunto. Cuando me explican lo sucedido me quedo descuadrada, no puede ser. Se acelera mi corazón y pienso en las víctimas, en el caos que debe estar reinando en la capital francesa.untitled´1

Otro whatsapp. Esta vez de mi mejor amiga. Vive en Francia, aunque no en París, pero evidentemente me preocupo. Ella también está claramente preocupada, me habla de sus amigos árabes y del miedo que está naciendo dentro de ellos. Tienen miedo de los ataques terroristas, pero sobre todo miedo al racismo que sigue creciendo, especialmente en Francia, pero en todo Europa. Partidos y movimientos islamófobos ganan popularidad estos días entre nosotros y un atentado como este es caldo de cultivo para más odio.

Sufro por lo que ha ocurrido en París, pero sobre todo temo lo que puede llegar.

El pasado viernes cientos de personas murieron a manos de terroristas, no solo en París. París es lo que más cerca nos queda. 129 muertos, 200 heridos, de los cuales 99 se encuentran en estado grave en la capital francesa. En Beirut, este mismo viernes, dos terroristas suicidas pertenecientes al Estado Islámico se inmolaron arrasando con la vida de alrededor de 40 personas.

Desde el momento en el que salió la noticia de los atentados en París comenzaron a oirse comentarios racistas. Gente que busca culpables donde no los hay. Cuando un atentado lo lleva a cabo un hombre blanco y cristiano damos por hecho que es un caso aislado. Lo cual es lógico. Sin embargo, con los ataques del ISIS, mucha gente no aplica la misma lógica, sino culpa a musulmanes y árabes sin tener en cuenta, que el grupo del que hablamos es un grupo de radicales.

untitledLos ataques en Beirut son, desgraciadamente, prueba de que no estamos viviendo una lucha de Islam contra el mundo Occidental. El ISIS no representa al Islam, representa el islamismo radical y al igual que lo haríamos con un terrorista español, no debemos relacionar a los radicales con el pueblo común.

Viví cuatro años en un país musulmán, he tenido compañeros musulmanes, trabajo con  árabes. Nunca he tenido problemas con un musulmán o con un árabe. Resulta extraño tener que afirmar esto. No obstante creo que es necesario repetirlo una y otra vez. Ser árabe o ser musulmán no te convierte en terrorista.

Vivimos un momento altamente delicado, en el que el miedo crece entre la gente. El miedo, ese instinto ancestral que activa nuestros sentidos para huir del peligro. Ahora mismo  el mayor peligro podemos llegar a serlo nosotros mismos, si nos dejamos cegar por nuestro miedo  y comenzamos a culpar a nuestros vecinos y compañeros.  Cuando el miedo se convierte en ira llegan las guerras que nos entumecen. Cuando el miedo se convirtió en ira llegó el holocausto, llegó el conflicto de los balcanes, llegó el genocidio en Ruanda y otras tantas guerras.

masacreDebemos estar alerta, pero no nos confundamos. Debemos condenar estos atentados, como también debemos condenar los ataques racistas contra musulmanes y árabes. Como también debemos condenar los comentarios racistas contra los refugiados que huyen de una guerra arriesgando su vida, dejándolo todo atrás.

La comunidad musulmana condena los atentados igual que los condeno yo e igual que los condenan muchos otros. La islamofobia no nos va a devolver a los muertos ni va a curar a los heridos. Recuerdo el día en el que entre en una mezquita en Georgia, pude hablar con el imán y dijo algo que nunca deberíamos olvidar: “Dios no acepta que se mate en su nombre. Un terrorista es un asesino, mi religión condena a los asesinos.”

 

Esther Pomareta

Fundadora y directora de "El Precursor". Politóloga que escribe en publico.es. Pasó tres meses viajando por Ucrania, Moldavia y Georgia para estudiar los conflictos en la zona y residió durante un año en Lisboa. @EstPom

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *