Parlez-vous français?

Puede que esta sea una de las frases más simbólicas de la lengua francesa. Más allá de los prejuicios, de toda opinión o habladuría, podemos confirmar lo que para muchos ya estaba más que confirmado: a los franceses les gusta mucho hablar en francés; únicamente en francés.

Aquellos que hayan tenido la oportunidad de visitar el país vecino puede que se hayan percatado de la reticencia de algunos de sus ciudadanos de hablar en inglés pero, ¿cuál es la causa?, ¿negarse en hacer un esfuerzo por comunicarse con un extranjero?, ¿el desconocimiento de la lengua?, ¿o simplemente vergüenza?

A decir verdad, no creo que las causas sean muy diferentes de aquellas que podamos tener algunos de nosotros a la hora de hacer que cualquier visitante extranjero tenga que acabar utilizando las cuatro escasas palabras que conozca en español para comunicarse con nosotros.

Todas estas causas mencionadas son más que válidas, y es que por mucho que las nuevas generaciones hayamos tenido la suerte de acabar manejándonos con el inglés y en ocasiones incluso con otro idioma más, todavía queda mucho camino por recorrer en el plano del aprendizaje de las lenguas extranjeras. Esto es un hecho, nos encontramos a años luz por detrás de la media europea, de todos esos ciudadanos para los que el inglés es algo completamente normal y rutinario en su día a día.

Afortunadamente, no estamos solos y podemos decir que otros colectivos más allá del español pasan por la misma situación. Y es que por una extraña razón hay algo en las lenguas romances, entre las que se encuentran el español, el francés, el italiano, el rumano y el portugués, que nos otorga el dudoso honor de sufrir los siete males para hablar un inglés medianamente decente.

Sin embargo, y retomando nuevamente la cuestión francesa, hay algo en ellos que hace que hablar inglés en Francia sea todavía si cabe más inusual: el amor a su propia lengua y cultura. Dejando de un lado cualquier cuestión política y nacionalista, es sin duda digno de reconocimiento el amor sano que una comunidad puede llegar a tener por su propia cultura y lengua. Me refiero a un amor sano porque, por mucho que haya miles de personas que no soporten oír hablar de esos arrogantes gabachos, esta es una de las pocas comunidades en la Europa del siglo xx que ha sabido apreciar su potencial cultural sin caer en nacionalismos extremos ni ningún tipo de vertiente ideológica que fomente la exclusión.

No es nada malo ser consciente de nuestro potencial, todo lo contrario, es completamente sano y recomendable para el desarrollo de cualquier comunidad. Es por ello que seguramente nos encontremos con una razón de más para justificar esa famosa frase de parlez-vous français?

Hemos de tener algo en cuenta, y es que el inglés es sin duda un arma esencial para comunicarnos más allá de las fronteras, no hay duda de ello, pero no podemos quejarnos de que en Alemania nos pregunten si hablamos alemán, en Italia si hablamos italiano y por supuesto que en Francia nos pregunten si podemos hablar en francés.

Confiar en nuestras posibilidades y en nuestros puntos fuertes no es ningún pecado, hemos de defender nuestra cultura y la riqueza cultural que tiene, nuestra lengua, tal y como lo hacen los franceses. Puede que al fin y al cabo tampoco sea tan descabellado apostar por nuestra lengua y nuestra cultura.

 

Marcos García Díez
Estudiante de Traducción e Interpretación
Madrid