Agarrarse a un clavo ardiendo

Desde ocupar una casa pendiente de ser embargada a copiar en un examen. Son muchos los ejemplos que definen esta conocida expresión. Hoy día, debido a la situación económica y social tan desesperanzadora que se está viviendo en muchos puntos del planeta, cada vez son más los que tienen que agarrarse a un clavo ardiendo, clavos de los que nacen nuevas e intrigantes historias. Así pues, cabe destacar un caso cuanto menos inquietante: la nueva situación política que poco a poco se está desarrollando en Grecia.

Hace ya unas semanas, los medios internacionales se hicieron eco de la detención de varios miembros de la organización política Χρυσή Αυγή, o Amanecer Dorado para aquellos cuyo nivel de griego nunca pasó del joroña que joroña. Dichos simpatizantes de este partido se encuentran actualmente imputados en el caso del asesinato del rapero antifascista griego Pavlos Fyssas. ¿Lo más impactante de este caso? Nikolaos Michaloliakos, actual líder de Amanecer Dorado se encuentra también imputado.

Para muchos, entre los cuales me incluyo yo, el conocimiento de la existencia de este partido nace junto con este trágico suceso, pero una vez que uno se para a investigar un poco acerca de lo sucedido y se adentra en las entrañas de este partido político todas las alarmas saltan. Es imposible no preocuparse ante lo que podría ser mucho más que un simple acto delictivo: nos encontramos ante un partido que se ubica dentro de una ideología neonazi, que expresa abiertamente su fuerte admiración a diversos dictadores fascistas que gobernaron durante años en Europa, entre los que, por supuesto, se encuentra el mismísimo Adolf Hitler. Un partido que abraza la violencia como método de acción y que ve en la oposición al enemigo más despreciable.

Aún así, esta situación no debería objeto de preocupación para aquellos que deciden optar por la democracia pues, más para mal que para bien, ésta siempre ha tenido que lidiar con diversas organizaciones políticas similares. Sin embargo, las alarmas vuelven a saltar al echar un ojo a los últimos resultados electorales del país heleno: tras la situación inhumana que los griegos han tenido que vivir durante estos últimos años, Amanecer Dorado consigue acceder por primera vez en su historia al parlamento griego, el Consejo de los Helenos, tras obtener 18 diputados. ¿Y qué es lo que promete este partido a sus desdichados ciudadanos para haber conseguido unos resultados tan esperanzadores? Una lucha férrea contra el desempleo en el país a favor del ciudadano griego, restaurar las raíces helenas mediante una economía fuerte, libre de la plaga inmigrante, porque Grecia pertenece únicamente a los auténticos griegos. Es cuanto menos interesante pararse un momento y descubrir cuáles son las bases sobre las que se asienta este partido. Tras hacerlo seguramente le surjan una serie de preguntas al lector: ¿de dónde viene esto? ¿No hemos pasado por lo mismo anteriormente? Desde luego que sí.

Meandros_flag.svgLogotipo del partido político Amanecer Dorado

Claro que la situación es complicada para millones de ciudadanos en Grecia, mucho más complicada de lo que pueda llegar a ser incluso en España. Seguramente no sea del todo justo que alguien que no haya pasado por lo mismo, tenga el valor de quejarse, pero es inevitable. Es inevitable denunciar que el remedio que algunos griegos creen haber encontrado ya para salir adelante es muchísimo peor que la enfermedad. Está claro que en cualquier caso las necesidades primarias están por encima de cualquier ideología, y que cualquier padre o madre se agarraría a un clavo ardiendo con tal de poder cubrir las necesidades mínimas de su familia, porque la desesperación que han de sentir va más allá de cualquier pensamiento político.

Sin embargo, es imposible no pensar que ciertos clavos queman demasiado, y que lo que hoy puede parecer una solución efectiva, mañana podría ser el origen de un nuevo conflicto sin precedentes, como el que ya vivió Europa y parte del mundo hace unas décadas por la misma razón: la miseria del ciudadano. No olvidemos que el odio nunca debe formar las bases de ninguna otra nación, pero ante todo, no olvidemos que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Marcos García Díez
Estudiante de Traducción e interpretación
Madrid