Amos Gitai, el arquitecto de una obra cinematográfica

Con la exposición Las biografías de Amos Gitai, (5 de febrero – 19 de mayo), el museo Reina Sofía nos acerca a la obra y biografía de uno de los realizadores israelíes con más eco internacional. Por su herencia cultural, Amos Gitai (Israel, 1950) está en cierto modo sujeto a una identidad sionista marcada por la memoria del holocausto. Al mismo tiempo, es sujeto de un nuevo relato en ruptura con su herencia, el arquitecto de una de las obras cinematográficas más reconocidas de la cultura israelí.

La filmografía de Amos Gitai mezcla documentales y largometrajes de ficción, elementos (auto)biográficos e historia, ficción y hechos reales. Mezcla una identidad y una herencia judía con una lúcida reflexión sobre los temas alrededor de la cuestión judío israelí y su conflicto con el mundo árabe. ¿Contradicción? ¿Cómo enfocar temas tan íntimos con una visión lúcida? Precisamente en la constante tensión entre identidad heredada y construcción de un distanciamiento crítico reside la esencia y el interés de la obra de Gitai. “Solo desde las contradicciones se puede llegar a una verdadera comprensión del problema”, afirma el cineasta en una de sus entrevistas. De este equilibrio entre intimidad y distanciamiento, entre identidad y alteridad, nace una de las filmografías más fructíferas que conocemos en la antología del conflicto judío israelí.

Amos Gitai es hijo de una maestra militante sionista y un arquitecto judío de la escuela Bauhaus (Munio Weinraub), exiliado en 1933 de Alemania por el nazismo. Gitai es testigo de los primeros años del Estado de Israel (creado en 1948), de sus políticas de expansión, de la lucha por su reconocimiento como Estado-Nación ante la comunidad internacional, y de su afirmación como potencia en el área de Oriente Próximo. En 1973, Gitai interrumpe su iniciada carrera de arquitecto combatiendo en el bando israelí durante la guerra de Kippur (que enfrenta a Israel con Siria y Egipto, inscribiéndose en uno de los siete conflictos armados del enfrentamiento árabe-israelí). Tras este episodio, la carrera de Gitai da un giro, consagrándose al cine y rompiendo con su filiación judía y las autoridades israelíes.

Quizás sea el documental Bait (La Casa, 1980), el que constituye la piedra angular de la filmografía de Gitai. La Casa parte de un principio muy simple para exponer una cara del conflicto palestino israelí : nos muestra los cambios de propietarios en un inmueble al oeste de Jerusalén. Cómo, tras el abandono ”forzoso” de la casa ocupada por un médico palestino en 1948, las autoridades israelíes se apropian del inmueble y lo alquilan a una familia judía. Ilustra la realidad material de una progresiva expansión territorial y de poder, de una ocupación de las antiguas propiedades palestinas y su cesión a los israelíes. En una interpretación más figurada, la Casa podría representar el paradigma del cine de Gitai. Es el ejemplo de cómo un arquitecto de formación vierte sus conocimientos y sensibilidad arquitectónicos en su producción filmográfica. Pero sobretodo retrata cómo el cineasta realiza un ejercicio de relativización, abandonando una visión sionista heredada e introduciéndose en la visión palestina sobre la invasión del territorio por el gobierno israelí. En esta temprana obra se aprecia ya la esencia de la obra de Gitai : deja de ser sujeto de una herencia judía para ser sujeto de una reflexión propia. La Casa es también la obra que consagra al realizador como artista censurado por las autoridades de Israel, lo que le llevará más tarde al exilio en Francia durante 10 años.

“Una película tiene la obligación de hacer pensar a la gente”. En un conflicto sin fin en el que todos parecen adoptar un bando, (“el de los buenos” o “el de los malos”) Gitai une las dos perspectivas y genera así una tensión que sacude la mente del espectador. Le da un giro a los posibles victimismos de ambos bandos, acercándonos a las dos caras de la moneda y superando la concepción maniquea del conflicto.

Sin ser una incitación a un simple relativismo cultural o moral, sumergirse en el universo de Amos Gitai es comprender la profundidad del problema desde la contemplación de perspectivas opuestas. Es dejar de estar sujeto a una visión limitada y pasar a ser, como Gitai, el arquitecto de una nueva visión de la historia.

Como guinda del pastel, una recomendación: la Ted Talk de la novelista nigeriana Chimamanda Adichie, que nos habla del peligro de “la historia única”, de una visión única de la historia y la actualidad (Link) .
Y algunos títulos de la filmografía de Amos Gitai:
- La Casa (Bait) – 1980 (documental)
- Field Diary – Yoman sade – 1982 (documental)
- Kippur – 2000 (Presentado en el festival de Cannes, 2000)
- Kedma – 2002 (Presentado en el festival de Cannes, 2002)
- Free Zone – 2005

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