Atrápame si puedes – «La justicia es igual para todos»

Spain is different y eso lo sabemos todos. No podemos negar que nuestro carácter, clima, costumbres y gastronomía nos hacen distintos del resto de los habitantes de este mundo.
También hay una cosa que nos distingue, la capacidad de evitar a la justicia. ¿Cuántas veces hemos oído, cuando sale el político corrupto de turno en la televisión, «esto en otros países europeos no pasa>>?

Podríamos poner numerosos ejemplos del descaro del que nuestros personajes públicos patrios hacen gala: desde la soprano Monsterrat Caballé, tributando en Andorra, hasta el paradero desconocido del auditor de Gowex, Díaz Villanueva. «La justicia es igual para todos», frase que se empeñan en recordar los altos cargos políticos y judiciales, pierde credibilidad en ciertas ocasiones. El caso Nóos es un buen ejemplo de ellos.

La Infanta Cristina no sabía que estaba firmando documentos para desviar fondos y blanquear dinero utilizando el Instituto Nóos como tapadera. Parece contradictorio que una persona licenciada y bien formada desconociera las consecuencias de sus acciones y, sin embargo, los jubilados de entre 50 y 70 años que invirtieron su dinero en las ya famosas acciones preferentes de Bankia, tuvieran que saber perfectamente todos los detalles de las mismas.

Tampoco estaba al tanto de lo que pasaba en Andalucía la consejera de Economía y Hacienda de la Junta, Magdalena Álvarez. Durante años se adjudicaron prejubilaciones a personas que nunca habían trabajado en las empresas afectadas que se veían obligadas a presentar un ERE.

¿Y qué decir de UGT, fuente inagotable de escándalos? Si no es la doble contabilidad para agenciarse el dinero que debía ir a parar a cursos de formación o la financiación fraudulenta al no declarar descuentos que percibían como gran cliente.

Imposible olvidar tampoco el caso Bárcenas y los sobresueldos y donaciones pagados al PP, de los que ningún miembro se acuerda. Aunque para qué acordarse, ahí tenemos a Rodrigo Rato, que además de recibir supuestamente dinero negro de Bárcenas, arruinó Bankia y aún le sobró tiempo para que le contratan como consejero en Telefónica.

Las desviaciones de fondos públicos, blanqueo de capitales y corrupción en general salpican a todos los partidos políticos y a muchos personajes conocidos sin que, en muchos casos, paguen al 100% las consecuencias de sus actos. ¿Es la justicia demasiado blanda? ¿Demasiado lenta? ¿Se le da un trato preferente a un personaje público por el simple hecho de serlo?

Los ciudadanos empiezan a casarse de de que, día tras días, les tomen el pelo. Si a un ciudadano de a pie se le olvida pagar un recibo durante un par de meses, tiene por seguro que le van a cortar el agua, la luz o cualquier otro; si un político o empresario lleva un negocio a la ruina o malversa fondos, pasarán meses o años hasta que se le juzgue y pague por ello (si es que paga).

Que los bonitos eslóganes «Hacienda somos todos» y «La justicia es igual para todos» pasen de ser mera teoría y se apliquen en la práctica.

Asunción Baena

1 Comment

Fernando

Apreciada Asunción…lo que comentas es una verdad como un templo, si te digo misericordiosos somos los pobres , que jamas podremos hacer estos chanchullos, desfalcos y actos corruptos, porque no tenemos ni un duro para poder emprender la carrera de muchísimos ministros y no ministros,testaferros y gente de gobierno, eso si, pagamos justos por pecadores, no creo que haya otro país (no tercermundista ) que sea tan corrupto como España…otros países ya conocidos, dimiten las personas con ciertos altos cargos por cosas menores, en España todo lo contrario… y la justicia ampara muchísimas veces a estas personas no gratas en la sociedad, espero que con el tiempo cambiemos de gobierno, corrupción y gente deshonesta. Un saludo

Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *