“Beasts of No Nation” (**** de 5): “I just want to be happy in this life”

BONN 1

Hace un par de días, en conjunción con un pequeño grupo de conocidos, contraté Netflix; no vengo hoy a defender la plataforma ni nada por el estilo, más que nada porque se defiende por sí sola: pese a que el catálogo todavía merece un par de ampliaciones, no es pobre en absoluto. Y, pese a las predicciones de los agoreros que ya tenían el grito en el cielo, Netflix ha conseguido incorporar series que en un principio no iban a estar disponibles en España (sin ir más lejos, “House of Cards”, por ejemplo). Todo eso aderezado con series de otros canales, programas españoles, documentales, cientos de películas, producciones propias…

Hablando precisamente de producciones propias, ayer pude ver por fin una a la que tenía muchas ganas de hincarle el diente: “Beasts of No Nation”, la primera gran apuesta de Netflix en el territorio del cine, con Idris Elba como gran estrella principal. Y, oigan, una gozada verla en 4K, con los subtítulos perfectamente sincronizados y corregidos (Netflix ofrece también doblaje, pero para esta no lo recomiendo), sin interrupciones…

BONN 2

Y es que la película lo merece. No voy a mentir: si uno espera que la película sea un compendio de acción desenfrenada que no deja tiempo ni para respirar que se busque otra cosa. “Beasts of No Nation” es una película meditada, larga y que se toma su tiempo para describir un problema real: las continuas guerras civiles en África y el empleo en las mismas de niños soldado.

Todo esto no es un eufemismo para decir que es aburrida, porque no lo es. Pero si requiere calma y estar dispuesto a centrarse en el tema durante un rato. Es, sin lugar a dudas, dura de ver, y no lo digo porque sea explícita; de hecho, podría haberlo sido mucho más. Sin embargo, la historia que cuenta y como la cuenta calan como lo tienen que hacer, y muchas veces te sorprendes sintiendo exactamente lo que el director quiere que sientas. Es un drama real, y no se deja nada el tintero para retratar lo crudo de su historia tal y como es: En “Beasts of No Nation” lo que hay es lo que hay, y punto.

Toda esta manera de ver, toda la crudeza que quiere representar, viene de la mano con unas actuaciones que, hablando en cristiano, son cojonudas: Idris Elba hace un papel que bien se merecería un Oscar (aunque sea poco probable, teniendo en cuenta que todo esto lo ha llevado a cabo nada más y nada menos que una plataforma de distribución digital), pero Abraham Attah, el que tiene el papel protagonista, no se queda a la sombra, ni tampoco lo hacen el resto de integrantes del reparto.

BONN 3

Y ya, en temas de dirección, tampoco puede ver uno grandes fallos. Para ser sólo la tercera película de Cary Fukunaga, el realizador nos deja alguna escena que merece la pena guardar para el recuerdo (como las de los batallones de niños-soldado en plena lucha en la capital), además de una fotografía que es soberbia, un goce visual del bueno bueno.

CONCLUSIÓN: Uno accede a una plataforma digital y, en cuanto a producciones propias, espera encontrarse algo al nivel de lo que paga: historias más simples, con menos medios, más adaptadas al mundo de internet… Sin embargo, Netflix parece que está dispuesta a dejarse uñas y dientes en hacer lo que hace, y en hacerlo bien. Ya sorprendió y dio el campanazo con “House of Cards”  y con “Daredevil”. Ahora, con “Beasts of No Nation”, lo ha vuelto a hacer