Big Hero 6- ***1/2

Disney crece con cada nueva adquisición para su ya de por sí gigantesco conglomerado multimedia. Primero fue Pixar, con la que empezó una prolífica relación creativa (Toy Story, Up, Ratatouille), luego fue Marvel hace unos pocos años, lo que disparó las alarmas de muchos seguidores de la editorial de varios de los iconos más famosos de todos los tiempos. Las dudas se han ido mitigando con las últimas películas de su productora oficial: Marvel Studios, la compañía que lleva el Universo de Los Vengadores. La última adquisición de la compañía del ratón fue Lucasfilms, obteniendo así los derechos sobre la archiconocida saga Star Wars. La primera obra de esta nueva relación podrá verse a finales del 2015 con El Despertar de la Fuerza.

Con tanto trabajo, uno se olvida que Disney también tiene su propia división de animación, que se ocupa de crear películas que han sonado fuerte en las últimas navidades como Tiana y el SapoEnredados¡Rompe Ralph! y la célebre Frozenque se ha convertido en la película animada más taquillera de la historia. Esta división, llamada Walt Disney Animation Studios, decidió este año beber de una de las fuentes adquiridas por la compañía matriz para su nuevo éxito navideño: Big Hero 6. La compañía escogida fue en este caso Marvel, la cual está en pleno apogeo con la secuela cada vez más cercana de Los Vengadores.

Una tira de cómics poco conocida fue la elegida para ser adaptada a la gran pantalla en el formato de animación 3D al que ya tienen acostumbrado a su público contemporáneo. El relato se ambienta en la futurista y ficticia ciudad de San Fransokyo, una fusión de ubicaciones que se sublima en la unión de los elementos superheroícos clásicos de los cómics estadounidenses con un estilo de acción y una elección de estética muy cercana al anime del país nipón. En suma: una combinación explosiva que da pie a una narración con jugosas posibilidades en pantalla.

Los puntos fuertes de esta película recaen casi por completo en la interacción de sus dos protagonistas. El primero, Hiro Hamada, como el componente humano encarnado en un niño con el que todos (niños y adultos) podemos identificarnos: extremadamente inteligente, algo cínico en un principio y con un trauma a resolver sumado a los típicos problemas de la adolescencia, plantea no solamente un protagonista interesante desde el punto de vista heroico (el joven desaliñado y simpático que desarrolla una doble vida) sino también en el sentido espiritual al tener que afrontar la pérdida de un ser querido en los diversos estados del luto. Es alguien con el que simpatizamos desde el primer segundo.

BigHero6

El segundo protagonista es probablemente el centro gravitacional de todo el filme y uno de los robots mejor diseñados de la historia de la animación: Baymax. Cada minuto que vemos en pantalla a este gordinflón blanco con los modales propios del mayordomo más educado es una verdadera delicia: su forma de moverse, de actuar, de interactuar con el resto de personajes… Todo en Baymax inspira cariño y humor a partes iguales. Es todo lo que no debería ser un protector en el exterior, pero es exactamente la clase de amigo que todos queremos tener en nuestras vidas, aquel que siempre velará porque uno sea feliz y se encuentre bien hasta el final y con el que siempre pasaremos un buen rato.

A pesar de tener un binomio que funciona tan bien como esta pareja, la película se segmenta en dos en el momento en el que se introduce el supergrupo de amigos. Deja de ser un tipo de relato original para construir una estructura narrativa muy estereotípica, muy vista y de la que podemos esperarnos casi todos los giros de guión. La dinámica del grupo de los Big Hero 6 funciona fantásticamente, pero la historia interrumpe su novedoso tono de forma abrupta para darnos un producto que “quede bien” para la familia y no se arriesga a seguir por un camino que sin duda habría dado un resultado final más brillante.

CONCLUSIÓN: Una película 100% Disney con toques marvelitas muy justos para crear la historia de fondo. Big Hero 6 es la película familiar ideal para estas fechas y una fuente inagotable de merchandising para poner debajo del árbol en Navidad, pero no trasciende en su historia más de lo que lo hace su robot insignia, el genial BaymaxRecomendable para verla con niños.