Burdeos – Primeras Impresiones

El año pasado decidí de solicitar una plaza en el programa de intercambio de ERASMUS. Al principio no estaba segura de mi destino, estudiando en Alemania no me apetecía un país donde hiciese frío, así que lo primero que descarté fueron todos los países nórdicos. Me planteé también elegir el sur de España (después de un invierno de 3 meses, qué mejor que estudiar al lado de la playa), pero al final me decanté por Francia. Sobre todo por el idioma, que tuve la suerte de aprender en el colegio un par de años pero que sin duda tenía que mejorar y pulir. Además, no hace frío y no está muy lejos de Madrid.

He de decir que después de un mes y medio en Burdeos, la ciudad y sobre todo la gente me han sorprendido muy gratamente. Me fui con una idea bastante errónea del carácter y las costumbres francesas y no hago más que comprobar lo equivocada que estaba. Los franceses que he podido conocer hasta ahora, no sólo entienden perfectamente la situación de falta de comprensión del idioma en la que te encuentras, sino que además se esfuerzan por hablar despacio, explicándote palabras que hacen que te quedes con cara de tonto y enseñándote a pronunciar las mil maneras diferentes que tienen de cerrar la boca para pronunciar una vocal inexistente.

También me ha sorprendido muy gratamente la amabilidad de los bordeleses a la hora de pedir ayuda: desde dejarte apuntes perfectos sin conocerte de nada el primer día de clase hasta recorrerse 4 calles solo para enseñarte el camino. Además he descubierto y me ha chocado, que muchos de ellos se sienten muy próximos a los españoles y les encanta nuestra cultura. Sin ir más lejos, España es el país en el que mas plazas de intercambio tienen por ser la más solicitada por los estudiantes. Y como consecuencia, cada vez que intentas hacer por relacionarte con franceses y hacer un poco de oído terminas hablando en español porque la mayoría ha estado en Málaga o Madrid de ERASMUS. Ni que decir tiene que hablo más español que francés en este país.

No puedo más que recomendar esta ciudad, tanto turísticamente como culturalmente. Así que si estáis pensando en tomaros un par de días de vacaciones, ya sabéis dónde disfrutarlas con un vino tinto y la amabilidad de los bordeleses.

Marina Gago
Estiduante de Ingenieria Eléctrica
y Administracion de Empresas
Burdeos