China y Estados Unidos firman un acuerdo histórico sobre cambio climático

Imagen obtenida en: http://aerosollarevista.com/Por primera vez en la historia y, después de esquivar la creciente presión internacional durante años, China ha decidido dar un paso que se antoja decisivo en la lucha contra el cambio climático, firmando su primer acuerdo para reducir las emisiones. La contraparte es Estados Unidos, la otra potencia mundial y el otro mayor emisor de CO2 a la atmósfera, que ya había firmado acuerdos anteriormente, pero nunca tan pronunciados. Entre ambos, estos países suman el 40% de emisiones de CO2 a nivel mundial

Con la conferencia sobre el cambio climático de Paris 2015 a la vuelta de la esquina y, tras el fracaso rotundo que han supuesto las anteriores conferencias a falta de la implicación activa de las dos mayores economías mundiales, las expectativas para la siguiente conferencia son muy altas después de este acuerdo por el que China se ha comprometido a alcanzar su máximo nivel de emisiones en 2030, año en el cual un 20% de su energía procederá de fuentes limpios y renovables, y Estados Unidos a reducir sus emisiones para 2025 entre un 26 y un 28% con respecto a 2005, lo que supone el doble del recorte previsto en un principio.

Puede parecer que existe una desproporción entre las medidas de cada país, pero hay que tener en cuenta que Estados Unidos tiene una capacidad mucho más alta de iniciar el proceso de transformación de su economía energética hacia las renovables. De hecho, era una de las promesas electorales del presidente Obama. Teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra, ampliamente superado por los Republicanos en ambas cámaras, la apuesta por implicar a Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático, con la conferencia de París 2015 tan próxima, puede ser uno de sus últimas aportaciones importantes como presidente. Además, lo que busca Estados Unidos con este acuerdo es potenciar el mercado de las energías renovables, una apuesta de futuro y que se espera genere muchos puestos de trabajo durante los próximos años.Obama con el primer ministro chino, Li Keqiang, antes de su reunión sobre el cambio climático en Pekín. / PETAR KUJUNDZIC / POOL (EFE)

Por su parte, China acaba de firmar su primer compromiso en la historia para reducir emisiones, pero es evidente que no tiene la capacidad de Estados Unidos para influir en la estructura de su mercado energético, a pesar de ser la única potencia mundial que se encuentra más o menos su mismo nivel. En el caso de China la reducción será necesariamente más lenta. En cualquier caso, lo relevante es que este acuerdo supone una declaración de intenciones que a nivel mundial puede influir en la opinión de muchos otros países y que era muy necesario teniendo en cuenta los niveles de contaminación que se están alcanzando a nivel global, y especialmente en China.

Así pues, se trata de un acuerdo clave no por los compromisos en sí (que también son importantes), sino por la reacción en cadena que podría propulsarse a nivel global mediante la apuesta firme por las energías renovables de las dos mayores economías del mundo.