CLEAVER EAST

Cleaver East, Hotel The Clarence, 6-8 Wellington Quay Dublin D2, Irlanda

Dado que en Navidad siempre caen regalos, os propongo uno gastronómico y turístico a la vez. El Cleaver East, situado en Dublín, es un restaurante que cuenta con una estrella Michelín y, además, el dueño tanto del restaurante como del hotel donde está, es propiedad del mismísimo Bono de U2.

El sitio es cuanto menos curioso, tiene aspecto de nave industrial, con vigas vistas y cuchillos de cocina, que parecen hachas, colgados en las ventanas. El ambiente es moderno, la mayoría de los clientes son gente joven y éramos los únicos turistas. En el centro del restaurante hay una barra con forma de círculo donde se puede tomar simplemente un cóctel. Dado que tiene una estrella Michelin, el sitio no es precisamente barato, pero merece la pena por su originalidad.

Lo mejor de los restaurantes en Dublín es que cuentan con menús de cena y si vas temprano suelen ser más baratos, los llaman menú “Early Bird”.

En mi caso, como éramos tres, cogimos un menú para dos de cena y varios platos más. El menú incluía dos cócteles muy buenos de vodka y granadina. Os contaré mi anécdota divertida: tengo cara de niña, aparento unos 16-17 años a pesar de tener 21, y al ir a pedir los cócteles los pedí para mi madre y para mí y una cerveza para mi padre. El camarero me miraba raro y me dijo “los cócteles llevan alcohol” y como veía que yo le decía que sí, que lo sabía, se lo repetía a mis padres, que no se enteraban de mucho, como diciendo “esta les está engañando y va a aprovechar…”. Al final logré convencerlo, ¡menos mal!, aunque sospecho que no del todo, ya que no estaban muy cargados…

Los platos son pequeños, por lo que hay que tomar varios por persona. Nosotros pedimos pan moreno, muy típico de Irlanda, con mantequilla y salsa pesto, “Fish and Chips”, que no tiene nada que ver con el típico, si no que el pescado estaba hecho al horno y las patatas eran la salsa, y cóctel de cangrejo, que venía presentado en un bote con plantitas como si fuera una mini-pecera, además el cangrejo es bueno, por supuesto nada de surimi, y está bien de precio en Irlanda en general. También pedimos salmón con espárragos, que estaba hecho al horno y venía acompañado con una salsa muy ligera, Dumplings de langosta y carpaccio de ternera irlandesa con queso parmesano y rúcula. Sin duda lo que más me gustó fue el pescado, ya que estaba fresquísimo y hecho en su punto, perfecto.

De postre tomamos queso de cabra irlandés (St. Tola), queso mozzarella que iba acompañado con una salsa y fresas irlandesas marinadas con aceite balsámico.

Toda la comida estaba buenísima y los platos presentados de forma muy original. Además creo que es un punto positivo que muchos de los productos que usan son de Irlanda, por lo que, si eres turista, tienes la oportunidad de probarlos.

Los camareros fueron muy amables y gracias al pequeño malentendido nos echamos unas buenas risas.

A partir de ahora puntuaré la comida, el ambiente y el sitio en general en las críticas. A lo primero le daría un 9, ya que todo estaba muy rico y precioso presentado, no le doy el 10 porque habrá que reservarlo un poco, ¿no?. Al ambiente sí que le pongo el 10, ya que me pareció muy agradable y original, y por último al sitio en general le doy otro 9. Sin duda es un sitio que merece la pena, sobre todo si eres fan de U2, ¡igual coincides con Bono!

Marina Fernandez Barajas

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