Cortoplacismo.

El otro día en clase (una de las muy pocas clases que ha hecho un hueco en su programa para el debate y la discusión) hablamos de una cuestión que a priori puede parecer mucho más banal de lo que realmente es: la visión a largo plazo.

 

Este video tan simpático puede ejemplificar fácilmente a lo que me estoy refiriendo:

 

 

A diferencia de los pequeñines del vídeo, parece que actualmente la visión a largo plazo es una cualidad que solo poseen unas pocas mentes brillantes, mientras el resto de los mortales adolece del vicio del cortoplacismo. Y esto no es algo que me este inventando yo sobre la marcha, es algo que se puede ver en innumerables ejemplos cotidianos que, sin embargo, tienen la capacidad de pasar desapercibidos.

 

Pensemos, por ejemplo, en la realidad actual de nuestro país.

Nuestro gobierno recorta en educación (entre otras muchas cosas) porque es un gasto, no una inversión. Lo importante es tener algo de liquidez ahora y conseguir escurrir el bulto hasta que pasemos el relevo a los encargados de la próxima  legislatura. Cuesta creer que ninguno de los inquilinos de las cúpulas de poder de este país sea capaz de ver más allá de sus años de mandato, pero la evidencia es clara. Aquí no se invierte en I+D+i (¿invertir en investigación…? ¡¿estamos locos?!) se compran patentes año tras año. Básicamente, España se dedica a pagar taxis porque es incapaz de ahorrar para comprarse un coche.

 

Cada día nuestra sociedad demuestra que es aversa al cambio y a la innovación. Nos gustan las cosas tal y como están (aunque sepamos que todo se  puede mejorar),  nos asustan las ideas revolucionarias y la forma de pensar diferente… No se potencia la creatividad en ninguna fase educativa, ni la curiosidad, ni la iniciativa… Nos gusta ser uniformes, somos unos amantes de la mediocridad, unos forofos del conformismo… ¿O a alguno le suena ajeno el “si hasta ahora ha funcionado así ¿vas a venir tú a cambiarlo?”?

 

Ojalá en los colegios y universidades se fomentara la inquietud cultural  e intelectual, algo más allá de saber replicar en un examen lo que viene en un libro. Ojalá en todos los programas de todas las asignaturas hubiera un apartado reservado a pensar, a crear, a innovar (porque la creatividad no es solo para la gente de Bellas Artes).

 

El progreso no se ha dado nunca ceteris paribus, al contrario, solo puede ser fruto de pequeños cambios de actitud en todos los estamentos y sectores, y mientras no aprendamos eso seguiremos teniendo pan para hoy y hambre para mañana.