Desmontar mitos sobre Alemania

No me andaré con rodeos. Hoy vengo a desmontar mitos sobre Alemania. Durante mi estancia en este país -que dura ya un año y tres meses- he podido comprobar que en España (y en el resto del mundo) tenemos una visión a veces distorsionada, para bien o para mal, de lo que ocurre en tierras germanas.

La verdad es que a mí los mitos sobre Alemania se me cayeron rapidamente. Para ser exactos, el primer día en que pisé este país, cuando después de la primera cena con mis compañeros de piso estos recogieron los platos sucios y comenzaron con el ritual del abwaschen. Este sistema consiste en llenar el fregadero de agua, echar una gota de lavavajillas, meter todos los platos dentro y sacar uno a uno (sin frotar mucho ni aclarar) y ponerlos a secar. Mi cara de horror habló por sí misma y, desde ese momento, decidí cuestionar todos los aspectos de esta cultura, los buenos y los malos, y no dar por hecho que todo lo hacen bien.

Como ya habéis podido comprobar con mi primera anécdota, las (no) medidas higiénicas dejan un poco que desear. Además de este peculiar modo de «fregar», el hecho de que la mayoría de la gente no lave las frutas y verduras antes de comerlas o que no tengan en casa un botiquín básico con agua oxigenada, tiritas y demás son cosas que me desconciertan bastante.

Frases como «en Alemania hay mucho trabajo y se cobra muy bien», «las condiciones de vida son mejores» son una constante en mi vida desde que decidí poner rumbo a este país pero, como podéis comprobar, no es oro todo lo que reluce.

Sobre el tema del trabajo y del paro se puede opinar mucho. Sí, la tasa de paro es más baja que en España y, por así decirlo, aquí el que quiere encuentra «algo». Ese es precisamente el problema, el «algo». Es bastante frecuente en este país, sobre todo para gente joven o sin mucha experiencia, tener un minijob o trabajo 300/400-Euro-Basis. Vamos, un trabajo con el que ganas lo justo para pagarte el alquiler y comprar un paquete de pasta y un bote de salsa de tomate. Me parece una buena idea para estudiantes que no quieran depender de sus padres, el problema viene si te quedas «estancado» en ese tipo de trabajos cuando ya has completado tus estudios.

Es cierto que en las empresas alemanas se valora, se premia y se respeta la experiencia y la eficacia, por lo que «si vales» tendrás la oportunidad de escalar profesionalmente. Pero, por supuesto, no todo el mundo es ingeniero o director de una empresa, y los sueldos medios suelen estar comprendidos entre 1.500 y 2.000 euros al mes. Sin embargo debemos tener en cuenta que esta cifra varía dependiendo del estado en que se trabaje, siendo Bayern la zona donde más se cobra y Mecklenburg-Vorpommern en la que peor.

Tampoco está de más recordar que en Alemania no existe el salario mínimo, lo que también puede acarrear injusticias ejemplificadas en sueldos que no se correspoden en absoluto con el volumen de trabajo que se realiza. Además hay que tener en cuenta que aquí se pagan impuestos más elevados, que pueden llegar hasta alrededor del 40% del sueldo bruto, dependiendo de la cantidad de ingresos que tengas, hijos o personas a tu cargo y etc.

Que las condiciones de vida son mejores es otro tema que da que hablar y en el que se incluye la educación pública. El sistema público educativo alemán tiene sus pros y contras. Es cierto que la calidad de la enseñanza es bastante buena, haciendo hincapié en el aprendizaje de idiomas y con una oferta amplia y variada. Se puede elegir entre ir a tres tipos diferentes de centros de educación secundaria y, después, entre universidad o módulos de formación profesional de toda clase, con partes prácticas muy completas y enfocadas al trabajo real de una empresa.

El gran problema del sistema educativo lo encuentran los más pequeños y sus padres.  Actualmente sólo el 17% de los niños menores de 3 años consigue una plaza de guardería y la solución del gobierno es, en lugar de crear plazas de guarderías, será pagar a partir de 2014 la (irrisoria) cantidad de 150 euros al mes a las madres que no trabajen para quedarse en casa cuidando a sus hijos. El problema se arrastra desde los tiempos de la Guerra Fría. En la RDA, como no andaban sobrados de habitantes, las mujeres también trabajaban y, por tanto, se crearon centros en los que dejar a los niños durante ese tiempo. En la República Federal se siguió fomentando el modelo tradicional de ama de casa, que parece gustar a Merkel.

Tampoco es cierto eso que se dice de la fabulosa baja por maternidad en Alemania. La baja por maternidad con el 100% de tu sueldo y con la que se te guarda tu puesto de trabajo, es de 16 semanas, igual que en España. Después de la baja, tienes derecho a una excedencia de 3 años  con la que te pagan el 67% de tu sueldo neto durante 12 meses. Pero, ¿qué pasa después de este tiempo si se quiere volver a trabajar?  Si no hay guardería a la que llevar al niño, que será lo más probable, le tocará a la madre quedarse en casa, como buena Hausfrau y dejar de lado sus aspiraciones profesionales. Esta situación, desde luego, no fomenta la incorporación de la mujer al trabajo y desmonta totalmente el tópico de la conciliación laboral y familiar en Alemania.

Cambiando de tercio, y reflexionando ahora sobre el carácter de los alemanes, os diré que yo, como muchos, siempre había pensando que eran cerrados y fríos. Creo que nos dan esa impresión porque son bastante cívicos. Todo se tira a la papelera, se habla bajito para no molestar y se da las gracias siempre. Esto, que es una virtud, puede convertirse a veces en algo pesado. Que te den las gracias 100 veces o tener que pedir permiso educadamente para absolutamente todo puede resultar agotador y darte esa impresión de que nunca llegas a tener «confianza» con alguien.

Como ya digo en ocasiones dan esa sensación de lejanía, pero son, en general, gente amable, dispuesta a ayudarte e incluso interesada en que cuentes cosas sobre España y su idioma. Hay quien dice que nunca se sabe si un alemán es agradable contigo porque de verdad quiere serlo o porque su educación le «obliga» a serlo pero, en cualquier caso, lo son. Los jóvenes alemanes de hoy en día viajan, estudian, leen, hablan inglés… y el conjunto de todo esto hace que sean personas más abiertas y más tolerantes que las generaciones anteriores.

Sólo, y a modo de anécdota, os advertiré de que hay dos situaciones en las que no son educados y respetuosos: si abren una caja más en el supermercado, no esperéis que se respete el orden. La ley del más fuerte; empuja y corre para ser el primero en la caja recién abierta. La segunda, las bicis: como se te ocurra a ti, descuidado viandante, invadir un centímetro del carril-bici, un amable ciclista te mostrará tu imprudencia arrollándote sin piedad, que para eso le pertenece por ley ese espacio. Ahora bien, si hay muchas bicicletas circulando por el mismo, los ciclistas invaden la acera y hay que callarse.

Mi principal propósito con este artículo era demostrar que no tenemos que sentirnos inferiores ante otras nacionalidades o culturas, sino ver qué hace bien cada una de ellas e imitarlo, pero siempre considerando que cada país tiene sus virtudes y defectos y que «idealizar» sistemáticamente una cultura nos puede inducir a errores sobre la misma.

Asunción Baena
Estudiante de Traducción e Interpretación
Madrid

El Precursor

4 Comments

FERNANDO

HOLA ,ASUNCION BAENA, UNOS COMENTARIOS SOBRE TU TEMA DESMONTAR MITOS EN ALEMANIA, YO ESTOY DE ACUERDO ,QUE CADA UNO VE LA VERSION A SU MANERA, YO ESTUVE EN MI ADOLESCENCIA EN ALEMANIA , Y YA CON MI TEMPRANA EDAD PUDE COMPROBAR QUE AQUEL PAIS NOS DISTANCIABA AÑOS LUZ COMPARANDOLO CON EL NUESTRO, TE HABLO DE LOS AÑOS 60,FUI AL COLEGIO ALEMAN SIENDO YO EL UNICO EXTRANJERO EN LA CLASE, Y MIS COMPAÑEROS SE ME RIFABAN,,INICIE A LOS 15 AÑOS MI PROFESION TECNICA TRABAJANDO CUATRO DIAS Y DOS DE ESCUELA TECNICA, DURANTE CUATRO AÑOS EN LA EMPRESA BOSCH ,SALI SIENDO TECNICO INDUSTRIAL Y SEGUI EN LA EMPRESA , HASTA QUE ME PUSE POR MI CUENTA (AUTONOMO ) EN EL CORAZON DE FRANKFURT , NUNCA TUVE QUE SENTIRME EXTRANJERO ,AL IGUAL QUE A MIS COMPAÑEROS ALEMANES , QUE SEGUN YO PARA ELLOS ERA ALEMAN, SI QUIERES CONSEGUIR ALGO POSITIVO EN ESTA VIDA ,SI ,TIENES QUE TRABAJARLO COMO EN OTROS SITIOS, PERO TE COMENTO QUE ALEMANIA EN AQUELLOS TIEMPOS TE ABRIAN TODAS LAS PUERTAS Y NO HABIAN TRABAS NINGUNA , CUESTION DE ACOPLAMIENTO SOCIAL, QUE POR CIERTO FUE SIEMPRE FABULOSO, EN MI ESTANCIA DE 35 AÑOS EN ALEMANIA CONSEGUI COSAS QUE PIENSO QUE JAMAS AQUI LAS HUBIERA PODIDO OBTENER, SOBRE LA LIMPIEZA , LAS CALLES SIEMPRE LIMPIAS Y LAS PERSONAS SE PREOCUPAN POR SU ESTADO Y YA NO HABLEMOS DE LA PARTE SOCIAL QUE PERCIBIAMOS . YA TE DIGO TENGO MUCHOS EJEMPLOS QUE SE DESCONOCIAN EN AQUEL TIEMPO COMPARANDO UN PAIS A OTRO, Y PIENSO QUE CON UN AÑO Y TRES MESES POCO PUEDES VIVIR TU MISMO PARA PODER DAR UNA OPINION TAN AMPLIA . UN CORDIAL SALUDO

Reply
El Precursor

Hola Fernando. En primer lugar muchas gracias por comentar. Como ya ha dicho Asunción es evidente que se encuentra bien en Alemania pero hay muchos mitos que no siempre son ciertos. Lo que siempre sucede con las generalizaciones. La visión de Asunción y la tuya se diferencian por muchas cosas: el tiempo que habéis estado cada uno en Alemania, la edad y por su puesto las circunstancias. ¿Porqué no nos ofreces tu punto de vista? Estaríamos encantados de saber más sobre qué es lo que piensas tú y cuales fueron tus experiencias.

Un saludo,
Esther Pomareta
Fundadora de “El Precursor”

Reply
Asunción Baena

Hola, Fernando. Estoy de acuerdo contigo y no quiero en absoluto que mi artículo se malinterprete porque yo me encuentro muy a gusto en este país. Como tú dices, si quieres algo, lo consigues y no sólo no te cierran ninguna puerta, sino que te ayudan a lograrlo. Además, por supuesto, la limpieza, organización, gente comprometida con su país… también me causa admiración. Mi intención era simplemente desmitificar un poco esa imagen tan idealizada que mucha a veces aparece en los medios de comunicación españoles que se resume en “los alemanes son maravillosos y todo lo hacen bien”. Alemania es un muy buen país, por supuesto; Alemania lo hace todo bien, pues no.
Gracias por comentar, un saludo.

Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *