División ideológica en Alemania

LEGIDA -Alemania El pasado 20 de octubre comenzaron en la ciudad de Dresde, y se repiten semanalmente desde entonces, concentraciones en contra de los musulmanes. La polémica en Alemania está servida.
El grupo PEGIDA (cuyas siglas en español corresponderían a “Patriotas europeos contra la islamización de Occidente”) lo tiene claro: los inmigrantes musulmanes y los refugiados tienen “demasiados” derechos en este país.
Sin embargo Lutz Bachmann, el promotor de este grupo, afirma no ser xenófobo. Según él mismo expresa en su página de Facebook este grupo pretende aglutinar a los ciudadanos que tienen “miedo” de la “islamización” de Occidente y la pérdida de la cultura tradicional europea. Abogan por la restricción de la inmigración, poniendo más trabas a aquellos que quieran residir en Alemania, tal y como sucede en Suiza o en Australia.
El lema que se usó hace 25 años para pedir la reunificación de las dos Alemanias vuelve a escucharse ahora por las calles: “Wir sind das Volk!” (¡Nosotros somos el pueblo!), pueblo que siente que sus valores se encuentran amenazados.
Teniendo en cuenta que estas manifestaciones comenzaron en Dresde, donde los inmigrantes suponen sólo el 2,2% de la población y los musulmanes el 0,1% y que el porcentaje total de musulmanes en Alemania es de un 5%, estas afirmaciones pueden sonar un tanto alarmistas.

Los detractores de este movimiento, cuyas manifestaciones suceden bajo el nombre “anti-PEGIDA” apuestan por un país en el que inmigrantes, refugiados y nativos convivan pacíficamente y en libertad. Algunos acusan a sus contrarios de “nazis”, controvertida palabra dada la historia de este país.
En Leipzig, el pasado lunes 12, la manifestación de LEGIDA (el nombre que PEGIDA adopta en esta ciudad) y la contra-manifestación se llevaron a cabo con relativa normalidad y calma, a pesar de hacer prácticamente el mismo recorrido casi a la misma hora. Los gritos de “Refugees Welcome!” o “¡Nadie es ilegal!” se mezclaban con otros como “¡Alemania para los alemanes!”. Como siempre en estos casos es difícil imposible saber con exactitud el número de asistentes a las mismas, aunque algunos periódicos hablan de 5.000 participantes en la manifestación de LEGIDA y 30.000 en la de sus opositores.

PEGIDA - Alemania Estas manifestaciones evidencian la falta de acuerdo y las diferencias de opiniones respecto a la inmigración. ¿Se está realmente “islamizando” Occidente? ¿Supone esto algún “riesgo” para los valores y los ciudadanos nativos? ¿Debemos suponer que todos los musulmanes son un peligro público sabiendo que de 1.570.000.000 sólo unos 30.000 (es decir, un 0,001911%) luchan activa y violentamente por la creación de un “Estado islámico”?
Encontrar un equilibrio no es fácil nunca, sobre todo cuando hay partes en ambos bandos que no están dispuestas a escuchar y dialogar. También creo que el ser “PEGIDA” o “anti-PEGIDA” es en algunos casos una simple etiqueta. Tanto es uno como en otro lado se encuentran personas que quieren una solución que, aunque suene utópica, es lógica: respeto y tolerancia. Por parte de los inmigrantes, por parte de los países que los reciben, compresión por otras creencias, estilos de vida, idiomas y culturas. Personas, como yo, que creen que una convivencia pacífica y respetuosa es, y debe ser, posible.

 

Asunción Baena

2 Comments

Javier López

Bueno, si la prensa omite que durante los últimos 50 años en Alemania se promovió el aborto sistemático entre las mujeres alemanas, y eso fue aún más dramático en la Alemania comunista, verás que la tasa de recambio generacional indígena (alemán) está en el borde de la autoextrinción) v/s la tasa de natalidad de los musulmanes, a los cuales el mensje estatal del aborto entre sus mujeres Jamás se realizó porque se respetó la alta demografía cultural islámica. O sea, las propias autoridades políticas tanto democráticas como comunistas se coludieron para crear un programa sistemático de nula natalidad alemana via aborto y promoción de la homosexualidd ( es sabido que entre los homosexuales los casos de paternidad son mínimos), queda claro el objetivo de la élite democratica y comunista: extinguir al pueblo alemán, dejar que una mínima parte de este sobre viva (la élite política ligada a bancos y empresas (sus familias) y el país simplemente convertirlo en un “mundo global” a un plazo de cien años. Lo están consiguiendo. A mí no me parece sensato promover la autoextintición y la sustitucion con extranjeros. Me parece absurdo.

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Cristina

Me gustaría saber en que fuentes de información te basas al decir todo esto. También me gustaría preguntarte si conoces algún algún alemán o si has estado en Alemania alguna vez.

Te hago estas preguntas, por que pareces muy convencido en lo que dices, pero personalmente tu comentario, me parece difícilmente creíble.

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