El Gusto

Repite la palabra en voz baja, ¿dónde suena? En el cielo de la boca. Donde se mezclan, explotan y pierden todos los gustos vocales.

Sentir, placer, facultad de sentir, manera de ejecutar una obra, manera de apreciar las cosas; capricho, diversión, afición. (rae.com)

Estas palabras expresan a la perfección el desorden de consonantes y vocales que flotan libres por mis pensamientos.

Fluye allí también la idea fuerte de placer y satisfacción, podríamos llamarlos los conductores de la felicidad. (Si, aquellos cables amarillos del sótano)

Impresiones placenteras: observar un cuadro, su aura, los colores, el mensaje – nuestra mirada, nuestros ojos, sienten gusto placentero hacia esa obra. Nuestro capricho de color ha sido satisfecho por esa colorida impresión a la que nos vimos sometidos.

Aquella gente que no sabe apreciar el trago de agua pura, sin gustos, solo placentero.

Temperatura ni muy alta, ni fría; justo una sensación más fresca que el sufrimiento de acondicionamiento, nuestro, interno. Ese trago bien dosificado que nos llena de energía y bienestar. Eso es el gusto.

Aquella comida preparada con cariño y lenidad. Comida bien condimentada y llena de sabor. Tras haberla “gustado”, nos inunda una buena sensación, satisfacción, placer – gusto.

Bienestar por satisfacer un capricho, a veces, inconsciente.

El GUSTOR diferente:

Nos situamos en un lugar perdido de la Micronesia. Lugar lejano y perteneciente a otra masa. Un lugar acostumbrado a un tipo de felicidad diferente, un gusto distinto al de nuestra masa.

El gustor se enfrenta a una obra culinaria curiosa. No por ser extraña, más bien porque parece estar viva y sentir interés por él.

La obra se mueve hacia el mientras un masterchef -18 indígena de esta selva le condimenta y prepara su consumo. CONSUMO, VERZEHR (alemán) suena mucho más gráfico: parece que quieres gustar algo destrozándolo.

Llega la hora, el gustor tiene que probar el preparado culinario viviente. Tras sentirlo deja fluir el gusto, solo conoce una sensación parecida y desencadenada por la deliciosa faba de su abuela.

Miedo a gustar algo desconocido. Miedo a la diferencia: propia, destacar; y a lo destacado, diferente. Aturdidos y drogados nuestros gustos sin insatisfacibles.

Cristina Pomareta 
estudiante de Ciencias Políticas
Estambul