El Informe PISA y las diferencias norte-sur

Los distintos niveles educativos entre comunidades se deben a diferencias socioeconómicas

 

El Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (en inglés: Program for International Student Assessment, PISA) consiste en un estudio del rendimiento del alumnado llevado a cabo por la OCDE. Se trata de unas pruebas estandarizadas en forma de examen que realizan estudiantes de 15 años de varios países del mundo, especialmente de Europa, Asia y América. Se lleva a cabo cada tres años y analiza las áreas de lectura, matemáticas y ciencias naturales. El objetivo es poder comparar los conocimientos del alumnado entre los distintos países.

Los resultados del último informe reflejan que España se mantiene  sensiblemente por debajo de la media de la OCDE, de forma similar a informes anteriores. En matemáticas obtuvo 484 puntos, 10 menos que la media de la OCDE, ocupando así el puesto 25 de los 34 países que conforman la organización europea. En comprensión lectora alcanzó los 488 puntos, 9 por debajo de la media de la OCDE y obteniendo el puesto número 23. Por último, en ciencias conseguimos 496 puntos, 5 por debajo de la media, situándonos en el puesto 21.

Informe PISA 2012

 

En el Informe de PISA 2012 no han participado todas las Comunidades Autónomas. Sospechosamente, para el estudio han excluido Canarias, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana, Ceuta ni Melilla. Aun así, las diferencias entre los resultados del norte y del sur son significativas. Son las comunidades sureñas que sí se han incluido las que se encuentran  a la cola de España: Extremadura, Murcia y Andalucía, además de Baleares. Por otro lado los mejores resultados se encuentran en Navarra, Madrid, Castilla y León, País Vasco y Asturias.

La distancia entre las comunidades con mejor y peor rendimiento se encuentra en torno a los 55 puntos, lo que equivale a casi año y medio de escolarización. Lo más relevante es que el 85% de esto es debido a diferencias socioeconómicas, siendo el dato más alto de todos los países de la OCDE. Es por tanto quizás un síntoma de un problema más grave, consistente en que, pese a tener capacidades similares, los estudiantes del sur tienen menos oportunidades. Dado que el nivel educativo que se les ofrece es más bajo sus aspiraciones son proporcionalmente más bajas y, en última instancia favorece un menor desarrollo económico.

De forma que este último informe de PISA pone en evidencia la pescadilla que se muerde la cola: menos desarrollo económico es igual a menos educación y viceversa.

 

Sara Alonso Merino