El periodismo debe ser objetivo. O no.

¿En qué consiste un medio honrado?

El periodismo debe ser objetivo”. Esta, se supone, es una de las máximas la de profesión, de sus mandamientos, de sus principios. Durante toda la carrera universitaria lo repiten hasta la saciedad. Pero la graduación parece tener un efecto desmemorizante, pues sobra decir que los medios no siguen esta línea. De forma que el periodismo no es objetivo pero… ¿Debería serlo?

El ser humano no es objetivo. Somos incapaces de pensar, hablar o actuar sin partir de sesgos o prejuicios… ¿Vamos a poder, pues, informar? En nuestra programación no cabe la neutralidad, no estamos diseñados para ser imparciales. Entonces… ¿Cómo van a serlo los medios, que en última instancia lo conforman grupos humanos?

periodismo objetividad

Un periodista es una persona, y las personas vemos la realidad a través de unas gafas, la asimilamos con un filtro y la comunicamos deformada. Quizás exista una auténtica verdad pero, como afirmaba Platón en su última época,  pero no al alcance de nuestros sentidos. También pecamos como receptor, pues entendemos como queremos. ¿Cuántas barreras “ensucian” la auténtica verdad de un hecho? Esto se complicaría si incluyéramos las diferentes presiones que pueden influir a un medio, tanto externas como internas (sus propios intereses). De modo que la información, tras atravesar tantos filtros, finalmente llega a nuestra cabeza muy corrompida.

Una vez establecido el límite humano, ¿Dónde está, pues, la auténtica honradez de un medio? Quizás en la honestidad de avisar, a priori, de sus intenciones. De presentarse como una empresa con cierta línea editorial y cuya pretensión es la de presentar la información desde tal perspectiva. Unos buenos ejemplos –esté o no de acuerdo con sus ideologías- son el diario Público, que desde el primer día se definió como un periódico progresista de izquierdas, y el ABC, que en su declaración de intenciones afirma que “el espíritu del periódico es españolista, católico, monárquico, conservador…”. Personalmente, prefiero esto a un medio que, disfrazado de objetivo, trate de manipular. Los seres humanos somos mucho más vulnerables cuando desconocemos las intenciones ajenas, pues bajamos la guardia. Sin embargo si somos avisados previamente nos ponemos alerta y somos mucho más capaces de filtrar lo que recibimos.

No pretendo sentar cátedra sobre este debate, mi única intención es la de hacer reflexionar sobre el tema. La polémica no termina con la simple afirmación que tan insistentemente nos repiten de que un medio debe ser objetivo. No es blanco o negro.

Sara Alonso Merino