Famoso porque me toca

Hace unos días, charlando con un amigo, empezamos a reflexionar acerca de cuáles eran los requisitos indispensables para ser famoso. Todo empezó a raíz de una conversación sobre el famoso reality show de Supervivientes. Mi amigo, totalmente ajeno a todo lo que lleve consigo la palabra Mediaset, se sorprendió cuando mencioné cuáles eran algunos de los concursantes que formaban parte de la plantilla de la nueva edición del programa. A excepción de la ya conocida Bibiana Fernández, no supo identificar nadie más.
Es por ello que la conversación derivó en precisamente cuáles podían ser esos requisitos para ser al menos lo suficientemente famoso para poder entrar en un programa como este. Con tan solo revisar el historial de un par de los participantes la respuesta llegó a nosotros. Muy sencillo, si quieres ser famoso de manera rápida, fácil y efectiva, basta con darse un paseo por los platós de Mujeres y Hombres y Viceversa, por los hermosos parajes de Gandía Shore o incluso por los reservados llenos de lujo de La Posada de las Ánimas.
Si señor, ni más ni menos. Una manera sencilla y funcional de «ganarse» la vida, de tener un sueldo más que generoso cada mes. Y yo, ignorante más que nadie, pienso… ¿A qué estamos esperando para pasarnos por los platos de la gran Mediaset a por nuestro trozo del pastel? ¿Cómo no se nos ha ocurrido antes? ¿Quién necesita estudiar o formarse cuando tienes la solución a tiro de piedra? No nos engañemos, cualquiera de nosotros podría estar ahí, delante de las pantallas. No creo que nadie carezca de ninguna de las cualidades que pueda tener cualquiera de esos concursantes; si acaso, es posible que nos arriesguemos a tener un nivel de conocimientos demasiado elevado.
Aunque no lo parezca, mi objetivo con estas líneas no es el de criticar la existencia de este contenido televisivo, ya que, personalmente, yo soy de aquellos que creen que, mientras que el programa entretenga y no se falte al respeto a nadie ajeno a este tipo de programación, bien está. Mi reflexión sin embargo es la antedicha: ¿cuáles son los requisitos para ser famoso?
No estudies una carrera, no te presentes a unas oposiciones, no te metas en política. nada de eso es indispensable. Más para mal que para bien, el nivel de popularidad de Chiqui la de Gran Hermano o de Yong Li el Un Príncipe para Corina está por encima del de Adolfo Suárez (y mira que, con todos mis respetos, lo hemos tenido últimamente al pobre hasta en la sopa) o cualquier otro político de renombre.
Esta es la cruda realidad de nuestros días. Ser famoso ya no es ni mucho menos un reconocimiento al trabajo, al esmero o a la excelencia. Todo lo contrario: ser famoso hoy en día puede ser altamente perjudicial, un arma de doble filo que, si bien trae consigo todo un abanico de ventajas, también conlleva una serie de consecuencias de las cuales no todos son conscientes. Y es que, teniendo en cuenta el panorama televisivo actual, ¿quién se atrevería a formar parte de un reality show, subirse al carro de la fama fácil y después tratar de llevar una vida normal con un trabajo digno en cualquier empresa?
Sin duda hoy la fama es un néctar fácil de conseguir, aunque también un estigma del que es muy complicado huir. Recuerden tomar las precauciones pertinentes antes de subirse al carro.
Marcos García Díez
Estudiante de Traducción e Interpretación
Madrid