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Calle de Castelló,12 (M: Príncipe de Vergara, L.2 y 9)

Este local en pleno corazón del barrio de Salamanca es una estupenda opción tanto para comer como para merendar o simplemente para picar algo.
El local es sencillo, con las mesas de madera y decorado en un color azul celeste muy acogedor. La carta tiene una clara influencia francesa, tanto en los dulces como en la crème fraîche que acompaña a muchos de los platos salados.

Si vais a la hora de comer, de 13:00 a 16:00, cuentan con un menú por 12€ y otro por 16€. Además tienen una selección de sándwiches y quiches muy apetecibles. Mi favorito sin duda es el “nórdico”, de salmón ahumado con crème fraîche, cebollino y canónigos. El sándwich “provenzal”, con verduras y queso de cabra y el “limeño” con huevo duro, guacamole, bacon ahumado, tomate y mahonesa, también están muy buenos. Las quiches no las he probado pero tienen una pinta estupenda.

Sin duda, lo mejor son las tartaletas y la bollería, por lo que el momento perfecto para ir es a la hora de la merienda. Mi tartaleta favorita es la de limón, ya que el hojaldre es crujiente, la crema de limón está buenísima y además lleva merengue por encima. La tartaleta de plátano con chocolate negro es también muy apetecible, así como los distintos semifríos que tienen. Estos son en su mayoría de frutas con chocolate, pero también hay de avellana, cheesecake y cappuccino. Además de lo ricos que están todos, la presentación es una maravilla. Por otra parte, además de tener el típico croissant con mucha y rica mantequilla, tienen otros bollos dulces y salados con salmón ahumado o jamón y queso. Todo ello acompañado de una gran variedad de tés y cafés.

En cuanto al precio, los sándwiches y quiches cuestan 8€ para tomar en el local o 5€ para llevar, los tés y cafés y la bollería rondan los 2€ y las tartas y semifríos son lo más caro ya que cuestan 4,2€. Sin embargo merecen totalmente la pena ya que la elaboración requiere tiempo y está cuidada hasta el detalle.

El brunch no lo he probado personalmente, pero creo que está muy bien, de hecho, hay que reservar mesa de lo que se llena el restaurante. Lo sirven los sábados y domingos de 11:00 a 16:00 y hay cuatro distintos, de 15, 16, 18 y 24€. En los tres últimos el plato principal se elige entre cinco distintos, como huevos Benedict con bacon o salmón, crêpes dulces o saladas y tortilla con champiñones. En función del precio se incluye, además, fruta, bebida, zumo, etc.

Ya que está todo muy rico y muy bien presentado, aunque la carta no sea muy extensa, a la comida le doy un 8. Al ambiente y al sitio en conjunto les pongo un 9, ya que es un local muy coqueto y acogedor al que apetece volver después de la primera visita.

Marina Fernandez Barajas

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