Frankfurt rodeada de Libros

Hace una semana, el día 13 de octubre, me encontraba en la ciudad de Frankfurt y visite su Feria del Libro, una de las más grandes del mundo. Esta feria es conocida por el gran número de países participantes y las oportunidades de negocios que ofrece. Es una cita indispensable para cualquier periodista, escritor o editor.  En esta ocasión el país invitado de la edición  fue Brasil con su slogan “ein Land voller Simmen” – un país lleno de voces. Como se puede leer en la página oficial de la Feria del Libro de Frankfurt, Brasil tuvo como objetivo mostrar como su variedad cultural y su capacidad de reinventarse se reflejan en la literatura brasileña.

Como comentó  Jürgen Boos, director de la Feria,  “las editoriales españolas saben que faltar a esta cita sería como ondear la bandera blanca y se resisten. Pero no tienen dinero para viajar, así que acuden agrupadas en stands asociados o en delegaciones regionales financiadas por los gobiernos”. Y ciertamente los stands españoles, hasta de las editoriales más renombradas, tenían una imagen muy pobre y poco profesional en comparación con nuestros compañeros latinos que mostraban enormes puestos con variedad e incluso opción de compra.

Pero la Feria también se caracterizó por otros muchos aspectos: los numerosos  fans del género de la novela gráfica en el formato Manga no se perdieron esta cita y aprovecharon para disfrazarse de sus héroes favoritos, con coloridos peinados y uniformes colegiales. También se le dio una gran importancia a los libros dirigidos a los más pequeños, incluyendo también libros que fusionaran aspectos didácticos y lúdicos.

Sin embargo, a pesar del renombre de la feria y de su variedad, hubo un aspecto que le restó puntos a su imagen: una sobrecarga de stands que se dedicaban a vender desde postales hasta bolsas de tela, pero que de ninguna manera tenían algo que ver con el tema principal de la feria los libros. Evidentemente esto era tan solo una forma más de atrapar a los más consumistas entre los visitantes pero realmente violaba el objetivo principal del evento.

En resumen, la Frankfurter Buchmesse  destacó por estar perfectamente organizada tal y como se espera desde nuestro punto de vista  de un acontecimiento organizado por cabezas alemanas. Una cita que no solo no se deben perder los profesionales del sector, sino es perfecta para aquellos que aún no han encontrado su hueco en el mundo de las letras.

Esther Pomareta
Fundadora de “El Precursor
Estudiante de Ciencias Políticas
Madrid