HAMBURGUESA NOSTRA

Castellana 257. Metro Begoña (L 10)
“Gourmet Experience Gran Vía”, Plaza de Callao, 1. Metro Callao (L 3 y 5)
 

Esta cadena madrileña de restaurantes nació a partir de una carnicería del barrio de Chamartín. Con este origen, como os podéis figurar, la calidad de la carne es muy buena, usan carne de terneras de la Comunidad de Madrid y productos españoles. Me parece un detalle a tener en cuenta, ya que de esta manera se promueven los productos nacionales y madrileños.

Sin duda lo más llamativo es que la hamburguesa a primera vista sólo tiene carne y lechuga,  y ponerle queso, tomate y los demás ingredientes es extra. El secreto está en que los ingredientes están dentro de la propia carne.

Tienen 30 variedades, distribuidas en 4 grupos, basic, classic, gourmet y selección. Los precios de las hamburguesas van en función de estos grupos, de 9 a 13€, y son todas del mismo tamaño. La verdad es que todas me parecieron curiosas, pero las que probé fueron la “Madrid”, con ternera de la Sierra de Guadarrama, aceitunas, queso de Campo Real y reducción de vino, y la “Castellana”, de carne de vaca gallega con morcilla de cebolla y pimiento del piquillo. Me quede con ganas de probar la “Argentina”, de ternera de Raza Nostra, tres pimientos y pimentón dulce de la vera, y la “Teriyaki”, con carne de vaca gallega, cebolla pochada y salsa teriyaki.

Por otra parte, se puede elegir el pan entre pan de sésamo, mollete blanco y pan de sabores. También tienen pan blanco sin gluten para que los celiacos no tengan ningún problema, ya que todas las hamburguesas están libres de gluten.

Para acompañar la hamburguesa, tienen en cada mesa sus 12 salsas en botecitos estilo biberón para poder probarlas todas. Las mejores para mi gusto son la número 6, de mostaza dulce con estragón fresco y miel, y la 9, de mahonesa con aguacate y lima. Las dos últimas, de bravas y alioli, son para acompañar las patatas. Además, en la carta se puede encontrar la salsa que mejor combina con cada hamburguesa para tener una sugerencia de expertos.

Sin duda es un sitio curioso y diferente, con una carne de muy buena calidad y unas recetas cuidadosamente estudiadas. El detalle de las salsas me parece estupendo, pero si tuviera que ponerle una pega al restaurante sería que las patatas fritas de guarnición, aunque están muy buenas, cuestan 2,5€ extras.

Los postres también están ricos y rondan los 4,5-5€. El mejor para mi gusto es la espuma de chocolate, presentada en un vasito de cristal.

Otro detalle que me parece bueno es que se pueden comprar las hamburguesas crudas en cualquiera de los restaurantes, en mercados como el de Chamartín y en varios Corte Inglés como el de Goya y el de Princesa. Esta opción, además de más económica, puede ser interesante para aquellos que tengan una cena en casa y quieran sorprender pero no sean muy cocinillas.

Como conclusión y debido a su originalidad y saber hacer, le pongo un 9 en conjunto al restaurante. A la comida también un 9, ya que me parece importante que usen productos de buena calidad y además publiciten la carne de la región. Al ambiente le doy un 8 porque estaba todo bonito decorado y aunque cenamos en la terraza cerrada (en el de Castellana) no hacía frio y se estaba muy a gusto.

Marina Fernandez Barajas

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