Ibiza azul siempre – Un mar de petróleo

Hemos llegado al punto en el que ni la verdad nos asusta o nos hace reaccionar. A la venta absoluta de todo lo natural al capital porque según dicen “el dinero mueve el mundo” y ahora nos enfrentamos a noticias llegadas desde el infierno: puede que nuestro mar mediterráneo albergue pozos de petróleo, la sangre del siglo veintiuno, que como las conciencias de sus portadores es negro.

De nuevo nuestro país, España, es señalado con el dedo, pero esta vez no llama la atención de los corazones más revolucionarios del mundo entero, ahora es por nuestros recursos energético que primero nos los venden cual producto de lujo en vez de necesidad y ahora se creen con el derecho de llevárselos y a su manera, la peor.

Somos una prostituta de lujo que vende su cuerpo a precio de calle. Parajes naturales subastados como parcelas privadas para orientales, el norte y su carbón extraído por americanos que no disfrutan con el color verde, cotos de caza como campos de tiro islámicos, playas como bañeras nórdicas y bosques para decorar con muebles los salones de todo nuestro continente.

Parece que hemos olvidado la historia, que una Galicia hundida bajo toneladas de crudo ya no aconseja, que el 2002 tan solo fue el inicio del desastre que sufre el jardín de España, donde todo lo que la sostenía ha ido cayendo tras perder su identidad: Ardiendo sus bosques, descarrilando sus trenes, corrompiendo su política, olvidando su cultura…

Ibiza siempre azul

Ibiza, pionera en el destape y la libertad, amiga de todos y enemiga de nadie, lugar salvaje e infinito, joven y pasional…tiene miedo a que sus lágrimas dejen se saber a sal y se tiñan de negro. Miedo a que la música se apague ya que nadie bailará si su horizonte se cubre de hierro. Miedo al desastre que sabemos que es real, miedo a ser una isla más. Miedo a perderlo todo.

En este caso el eufemismo utilizado por las autoridades es “prospecciones petrolíferas” que no es más que una exploración y explotación del fondo marino encaminada a justificar un yacimiento petrolífero y un gasto millonario de capital.  Los medios utilizados son devastadores, podemos verlo en las consecuencias que tubo esta acción en el golfo de México. Más del 90% de los mamíferos quedarán sordos y morirán desorientados, el agua dejará de ser pura, el horizonte se elevará con torres de hierro y el mar de barcos con intereses deshumanizados. Perderemos más de un 20% de nuestro fondo marino, morirán especies únicas y desaparecerán más del 60% de los mamíferos. Hábitats exclusivos como las praderas de posidonia serán vertederos y cementerios. El turismo caerá, la cultura ibicenca será violada, su naturaleza desvirgada, el azul cada día más negro, y el negro un decorado impuesto y desconocido hasta ahora en la isla de la magia, la libertad y el color.

Más de sesenta embajadas en todo el mundo gritan ¡NO!, miles de desnudos reivindicativos, performances, fiestas con el fin de parar todo esto, plataformas, manifestaciones, recogida de firmas, personalidades que dan la cara, activismo, y lo más importante, millones de corazones desde todos los rincones del planeta seguiremos pensando que al mundo lo mueve el dinero, pero este, sin el ser humano, pierde su valor.

Cerremos los ojos, agarremos bien fuerte la mano de quien nos quiere y subamos el volumen de la música moderna. Seguiremos bailando contigo Ibiza hasta el apagón y que el negro tan solo cubra el cielo y “nunca mais” nuestras playas y corazones.

“Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”