Jessica Jones-****

Dios bendiga a la alianza entre Marvel y Netflix, porque lo han vuelto a hacer. Han regalado una serie de calidad no solamente para los fans más hardcore de los cómics de la editorial, sino también para aquellos que siguen el Universo Cinematográfico de los Vengadores de forma acérrima y también para un público que no quiere ver más superhéroes siguiendo el clásico arquetipo de un personaje con poderes. Porque no nos equivoquemos, Jessica Jones (soberbia Krysten Ritter) tiene habilidades extraordinarias pero no es una superheroína, ni su serie copia el esquema de otras como Arrow, The Flash o incluso Daredevil (que lo hace de forma sobria y genuina). En su lugar aparece la figura femenina más rota, conflictiva y realista que se ha visto nunca en el género.

Krysten Ritter como Jessica Jones

Krysten Ritter como Jessica Jones

En un mundo donde existen colosos verdes capaces de destrozar edificios, hombres de hierro con un arsenal de destrucción masiva, dioses, alienígenas y más gente extraordinaria aparece una mujer con poderes que no quiere ser parte de un plan para “salvar el mundo”. Una persona que parecerá sumamente egoísta y centrada en su propio interés, y que hace lo que le venga en gana con tal de seguir adelante con su vida y sus vicios. Una antiheroína hecha y derecha. Lo genial de Jessica Jones es que el tono de la serie marca una rotunda diferencia con el resto de los productos de Marvel mediante un tratamiento narrativo profundamente psicológico e íntimo y una ambientación más centrada en el thriller, el suspense y el género noir. Todo ello manteniendo la “marca de la casa” al ubicarse en un universo muchísimo mayor (el barrio de la Cocina del Infierno donde se ambienta la serie es testimonio de ello)

Como ya sucedió con Daredevil, el equipo responsable de Netflix (con Melissa Rosenberg a la cabeza en esta ocasión) ha sabido capturar a la perfección la saga Alias de la línea adulta de cómics MAX de Marvel, la cual dio a conocer a Jessica Jones en todos sus matices de la mano de Brian Michael Bendis y Michael Gaydos (grandes nombres en la industria del cómic) y que es la influencia directa de la serie sin adaptar de forma directa todo lo que ya conocen los lectores. Respetando el material de partida e innovando para crear una historia distinta, se nos presenta la hipnótica presencia de Jessica Jones ocultando un trauma profundo en su terrorífico pasado dominado por el aterrador Kilgrave, genialmente interpretado por David Tennant (Doctor Who). Sociópata, asesino, caprichoso y orgulloso, es probablemente el mejor villano de cómic que se ha visto en pantalla junto con los diversos Jokers de películas y series de Batman, Loki en Los Vengadores y Wilson Fisk en Daredevil: un personaje bien trazado, plagado de matices y representado de maravilla.

David Tennant como Kilgrave

David Tennant como Kilgrave

Lo más destacable, además de la sórdida estética y la crudísima trama llena de tensión y momentos de pesadilla, es que resulta

una serie muy necesaria en la actualidad desde un punto de vista feminista. Jessica no es una “tipa dura” del tres al cuarto considerada así por ser excesivamente masculina, sino una mujer compleja, imperfecta y con el alma resquebrajada. Jeri (Carrie-Anne Moss) es una abogada necesariamente implacable, fría y dura para sobrevivir en el mundo que le ha tocado, y el desarrollo de su personaje toca algunos temas considerados tabúes para el género y los destroza por completo. Por último, los dos grandes apoyos de Jessica Jones son Trish Walker (Rachael Taylor), una reinvención precisa y verosímil de la “mejor amiga con carácter luminoso” que contrasta de forma potente con la oscura protagonista, y Luke Cage (Mike Colter), cuya figura no es un alarde de hormonas y masculinidad sino un llamado a la fortaleza, el perdón, el cariño y la comprensión desprendidas de su carácter (que chocan con su tremenda fuerza y violencia internas). Todos estos personajes y muchos más (el entrañable Malcolm de Eka Darkville, Will Traval como el inquietante Will Simpson, Erin Moriarty y su representación de la trágica Hope Schlottman y una sublime reaparición de Rosario Dawson como Claire Temple, antes vista en Daredevil) aderezan un cóctel audiovisual explosivo, intenso y sorprendente. Si esto sigue así, la futura Defenders será un bombazo.

CONCLUSIÓN- Borren de su cabeza todas las concepciones del género de superhéroes: estamos ante un thriller policíaco con toques de ciencia-ficción y acción que desgrana psicológicamente traumas tan brutales como la violación y el maltrato. Una serie que da un

puñetazo en la mesa y hace saltar por los aires los prejuicios sobre la figura femenina en este género, regalándonos uno de los episodios piloto más intensos y completos de las series del siglo XXI y una serie sumamente interesante y realista. Recomendable y necesaria, quien la vea se quedará con ganas de ver muchísimo más al terminar.