John Wick, ¿Matrix del 2015?

Los malotes no miran a las explosiones / Estallan cosas y luego se van / ¿Quién tiene tiempo de mirar cómo algo explota? (…) / No mires atrás, sigue caminando / Sigue desfilando, en cámara lenta / Cuanto más lo ignores más guay parecerás.

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The Lonely Island (y mi mala traducción) nos dan la respuesta a una gran pregunta del cine: ¿Por qué los malos malísimos cuando explotan algo nunca se voltean a ver cómo ha salido todo? Aparentemente serán más malotes cada vez que miren menos aquello que explotan. (Esto de “explotar” me recuerda a “Bombita” de Relatos Salvajes que si no la has visto, no se a qué estás esperando – con su nominación a los Goya y preselección al Óscar, ¡¡debes!!)

Esta pregunta me surgió al ver la misma imagen recurrente encarnada en Keanu Reeves (a quien dedicamos y debemos este artículo). Él y Darín no son los únicos que han explotado cosas en la gran pantalla últimamente. Tenemos otra explosión más o menos reciente, quizás a la par de “cool” o un poquito más, cuyo creador miraba bien cada gramito de materia quemándose. Gracias, Django, por ser la excepción de la regla de que no hace falta ignorar los desastres que uno provoca para infundir un extra de respeto en los demás.

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Y siguiendo la misma línea, es decir, alejándonos totalmente del motivo de este artículo, hay otra explosión que nos inspira, de nuestras favoritas, en las que también miran y no optan por la cámara lenta y la cara de póker. Una explosión final que lleva varios lustros brillando en la gloria. No te decimos el nombre porque la primera regla es que no se habla de ello, pero volveremos a mencionarla porque tiene mucho que ver con la película que toca hoy.

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¿Qué pasaría si el doble de Keanu en Matrix decidiera dirigir un largometraje de acción? Con un 7,7 en IMDB, sale esta peli: John Wick. Empezando por la graciosa traducción panameña “Otro día para matar” y terminando por el juego de palabras, el protagonista aunque sea poco John y mucho “wicked” acaba cayéndote bien…al final.

¿Sabías que Brandon Lee - hijo del famoso Bruce Lee – murió rodando una película cuando un revólver de fogueo falló y le hirió letalmente? Chad Stahelski, (este famoso doble, y uno de los directores de la película John Wick) empezó en artes marciales y tras la muerte de Lee fue elegido como su doble de acción y fotografía ya que se parecían físicamente y además se sabía sus movimientos. También hizo de doble de muchísimas escenas de peleas y para infinidad de actores.

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Dezel Washington: perfeccionamiento de la cara de “explotocosasynomiroatrás” en The Equalizer

Este es su debut como director con David Leitch, otro doble que ha participado en 300 o Fight Club, y no lo han hecho nada mal. Las elecciones de planos y contar una historia con tantas armas y coreografías no debe ser fácil, aunque el dúo de stunts estaría más que acostumbrado a estas escenas y de hecho hubiera sido de extrañar si no hubieran elegido una película así con la que debutar.

A pesar del exceso de violencia gratuita (sin dejar de tocar el tema del perrito…eso fue totalmente jugar con nuestros sentimientos) John Wick cumple su función: te atrapa desde el tráiler dejándote con ganas de saber más. Es una película de venganza, de un “come back” a lo The Equalizer pero mejor lograda. Mezclando la acción máxima con pequeños gags de humor, permite relajarnos y tomar un respiro antes de que maten a otra persona más.

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Directores: David Leitch y Chad Stahelski

Quitando que las manchas de sangre en la camiseta del protagonista cambiaron de lugar, y que algún muerto haya respirado en alguna ocasión, nos preguntamos ¿quién habrá hecho de doble de Keanu esta vez?

Llama la atención cómo una historia contada mil veces – ex-maleante dice adiós a su vida calmada como persona normal cuando le provocan quitándole lo único que le queda – es representada de una forma tan innovadora.  Un aplauso para Derek Kolstad, también guionista de The Package (2012) por crear una combinación tan interesante. Es una película excéntrica en sus detalles: el leitmotiv de “¡¿quién es JOHN WICK?!” en la expectación del principio, el hecho de usar su propia moneda, las reglas del hotel, una persecución en toalla, una pantalla de Smartphone ensangrentado con el mismo video en loop… detallitos que no pasan desapercibidos.

¿Lo mejor? Todo lo que se puede hacer con un lápiz, las escenas con animalitos excepto una, y cómo no, la “reserva para doce”. Tienes que ir a ver John Wick si te gustan las historias en las que el pasado persigue al futuro, si te gusta la acción y las búsquedas de venganza o si eres fan de Matrix y quieres ver a Keanu en su máximo exponente otra vez. Si no han estrenado la película en tu país puedes calentar motores viendo el trailer, que no está nada mal: