Kingsman, o My Fair Lady si pateara traseros (***)

 

“Eres un mago, Harry”

En ocasiones se produce un efecto muy curioso cuando un género o una convención son bien satirizados… y esto es que incluso pueden ser mejorados. No por nada la mejor película bíblica de la historia es La vida de Brian. Kingsman tira un poco menos del absurdo y un poco más del simple y puro cachondeo, de una autoconsciencia suprema, que llega a cotas estratosféricas en tanto en cuanto la película sabe perfectamente que lo es. Los personajes ironizan sobre ello, se quejan del fin de los días de las tramas exageradas de 007 antes de que éste se hiciera tan monocromático (o mejoró, según algunos menos nostálgicos, incluido el que aquí suscribe).

La consecuencia resultante es que Kingsman es, por supuestísimo, un cachondeo desde el fotograma cero, desde que arranca con la inmortal Money For Nothing de los Dire Straits acompañando a los títulos de crédito, que nos explotan en la cara (de manera tan cutre que parece digno de Spy Kids, eso sí). A partir de ahí, todo es entretenimiento puro y duro, de primera clase, sano y sanguinario. La lástima es que el guión no sea tan brillante.

“Demonioz, Quentin, zi pudieraz ver ezto”

Aunque el género de espías haya recibido, como se suele decir, “un soplo de aire fresco” con esta película (Peter Travers la ha definido, muy acertadamente, como un punto intermedio entre la saga Bond —un paseo sobre su cara, más bien— y Austin Powers, aunque, más resumidamente, es Kick-Ass con agentes secretos), no parece que ocurra lo mismo con su estructura argumental (que es, por otra parte, casi idéntica a la de la ya mencionada parodia del universo de los superhéroes, a cargo del mismo director, el infalible Matthew Vaughn). Si usted viene y me dice que la historia de un chico guapo (el miembro perdido de One Direction en este caso, Taron Eagerton), con problemas personales, familiares y con la ley pero que, sin embargo, es un diamante en bruto con habilidades extraordinarias/sobrenaturales que un mentor (intachable Colin Firth) deberá despertar para guiarle en el buen camino y salvar el mundo (o lo que sea) mediante un entrenamiento intensivo y peligroso (y casi siempre con una muchacha de por medio, Sophie Cookson)… le parece original y novedosa, amigo, amiga, me parece que esta es la primera película que ve en su puñetera vida.

Claro que esto mejora un poco en un tercer acto más cañero, alocado y divertido pero que se queda un poco corto de sorpresas o a la hora de ir más allá de un entretenimiento (muy) solvente, que ya es pedir… y completamente insuficiente si la comparamos con la escena de la que todo el mundo habla y no es para menos: lo que llamaremos “lo de la iglesia”, que es (con perdón de Layer Cake, que no he visto) lo mejor que ha rodado Vaughn en su bendita carrera. Además de ser posiblemente una de las mejores escenas de acción desde Oldboy o Kill Bill, viene acompañada de uno de los clásicos solos de guitarra más épicos, célebres e inolvidables jamás grabados (cuyo título consideraré un spoiler para abrir boca). Y sólo puede ser tan maravillosa porque es un poquito gratuita… ¡pero es un sueño húmedo y habría que ser un triste para negarlo!

Ups, mis pantalones.

En suma, lo que aquí tenemos es una gran parodia con un salvajismo visual muy superior a lo que está en el papel, que podría ser algo mejor (y, ya que antes no lo he mencionado, un villano encarnado por Samuel L. Jackson a la altura de sus circunstancias… pero, desgraciadamente, no muy memorable… enorme Michael Caine, por cierto, ¡pero cómo no!). No soy muy amigo del tema de hacer publicidad sin que me paguen por ello, pero no se la pierdan.

NOTA: ***/5

CALIFICACIÓN: BAD-ASS

 

Sergi Monfort Ferrer

Periodismo y Comunicación Audiovisual. Cinéfilo, cineasta amateur, a veces incluso juego a ser periodista. Veo películas si la universidad me deja tiempo y me quejo mucho de mis cortos. Estoy acostumbrado a ser el yogurín allá donde vaya y haga lo que haga. Mi mayor fan es mi madre. La gente quiere de eso que fumo, pero es que yo también.

1 Comment

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[…] de algo? ¿Y si retrocedemos más en el tiempo y mencionamos Wanted? Probablemente si recurrimos a Kingsman: El Servicio Secreto ya podremos establecer una visual de algo concreto: la película protagonizada por Colin Firth y […]

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