La Cumbre Escarlata- ***

Echemos un vistazo al pasado. Concretamente al 16 de junio de 1816, en el que Lord Byron y sus invitados se refugiaron de una tormenta en la villa del primero en Ginebra, y pasaron la noche contando cuentos de terror. Fue esa misma noche cuando, entre otras cosas, nació el monstruo de Frankenstein de la mano de Mary Shelley y la figura del vampiro empezó a tomar forma gracias a John Polidori y su cuento El Vampiro, algo que se sublimaría con Drácula, obra maestra de Bram Stoker. Si después de ver La Cumbre Escarlata se averiguase que la historia que vertebra la película también se gestó durante esa misma noche de tormenta , este hecho no sorprendería en absoluto.

Y es que Guillermo del Toro ha regresado a las raíces del terror gótico y victoriano al frente de una obra de arte que desprende estilo y pasión en cada secuencia. En la línea de El Espinazo del Diablo, el director mexicano recupera de forma magistral las claves de este género, rastreables en ejemplos que van desdeThe Innocents de Jack Clayton a Drácula de Bram Stoker de Coppola  e incluso la reciente Penny Dreadful. Heredando rasgos de suspense y temor a lo fantasmal y renovándolos (haciendo justicia a su valor cultural), la película arma una trama envuelta en misterio con un ritmo espléndido a través de su brillante tríada de actores: un Tom Hiddleston magistral en su atormentado papel y una interesante dualidad psicológica entre los personajes de Mia Wasikowska y Jessica Chastain.Crimson-Peak-Tom-MiaLo mejor es su cuidado aspecto, entregado en bandeja de plata a su público. Cada plano está trazado con tal exquisitez que dan ganas de quedarse escrutando la pantalla y deleitarse con todos los detalles y formas esculpidos. El impactante uso de colores (el simbólico rojo, el resplandeciente dorado y el gélido uso del claroscuro) combinado con un apartado de sonido hipnótico y sugerente resultan el toque definitivo para esta delicia visual. A pesar de todo lo anterior hay dos tropiezos importantes. Su final, tan precipitado y excesivo, rompe con la construcción calmada del resto de la película llegando a asemejarse a una película slasher. Además, su montaje es demasiado rápido y apresurado y termina por convertirse en un incordio para los que quieran disfrutar más de la arquitectura audiovisual de la película. No es un lastre muy pesado a pesar de todo, por lo que el resultado final resulta conmovedor e inquietantemente convincente.

CONCLUSIÓN: Para amantes del clásico género de terror enmarcado en la época victoriana. Deliciosa para los ojos y los oídos, hermosa en contenidos y formas y sumamente evocadora en su fantasmagoría y terrores nocturnos. Su final es muy brusco en relación con el conjunto del resto de la película y su historia, enraizada en tradiciones clásicas, no llega a ser transgresora. Sin embargo, La Cumbre Escarlata lo compensa todo con la construcción de su atmósfera profunda, absorbente y mágica, tanto en sus momentos luminosos como en sus aristas más peligrosas y oscuras.

Javi Marrero López

Estudiante de Comunicación Audiovisual, cineasta novato, crítico, escritor y amante incondicional del cine, las series, los cómics y las novelas gráficas.

2 Comments

Jose Luis Buendía Alférez

Por como pintas los planos, el uso colores y sonidos habrá que verla

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Javi Marrero López

¡Hola! sí, el aspecto plástico de la película es sublime: su ambientación te sumerge en todo un mundo. El guión es 100% clásico (no te esperes una historia revolucionaria) y tiene sus tropiezos pero la verdad es que es una película sumamente interesante. Que la disfrutes.

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