La Masa

 

La masa, the crowd, die Masse. Se nos llena la boca con el término. Su fonética se ajusta a lo que describe la palabra.

Si nos dejamos ayudar por un diccionario (rae.com) sus definiciones son: “volumen”, “grueso”, “espeso”, “consistente”, “conjunto”, “muchedumbre”.

Eso somos todos. Lo formamos entre todos – pero somos todos, eso es seguro. Nosotros hacemos depender nuestro yo, nuestra autodeterminación y autoafirmación de la masa,..

Esto me lleva a otro término, que era el que originalmente rondaba mi cabeza…La felicidad.

Rae.com: “suerte feliz”, me pareció irónico y fácil describir un sinónimo con una palabra de su familia. –

Es un estado de ánimo, una satisfacción, dos términos abstractos, pero físicamente presentes. Química, energía, vibraciones dentro de nosotros, transmisibles a la masa. Ánimos – opio para el pueblo.

Incapaz de crear ánimos fuertes, la masa se alimenta de los ánimos de los fuertes. Pero alimenta a esos fuertes con la idea de satisfacer los gustos de la masa.

¿Esto qué significa para los fuertes?

Ellos brillan, gracias a sus gustos únicos. Sus ambiciones sanas. Sus ideas admirables. Su luz fagocita la oscuridad grisácea de la masa.

MONOLOGO MENTAL del FUERTE:

“Mis ánimos son cada vez más bajos, noto como la energía se me escapa, no vibro. La masa brilla como nunca y no es por mí, la masa es feliz, la masa resplande,…

¿Cómo brillaba yo, como infectaba yo la vibración?”

Al no recordar la felicidad, su estado contento. Ni recordaba lo que a él le satisfacía.

Decidió emular la masa.

El fuerte engriseció, se apagó. Parecía la funda de algo antiguo y desmodado.

El fuerte paso a formar parte de la masa y disfrutar en trance lo que ellos gustaban.

Cristina Pomareta
Estudiante de Ciencias Políticas
Estambul