La música en tiempos de crisis

El pasado jueves 10 de Abril, tuve la suerte de tocar en el festival de primavera de la Universidad Autónoma de Madrid por segunda vez junto a mi grupo, Duermevela. Dicho festival se organizó, como el año pasado, “por la educación pública”; una educación pública que, como muchos otros sectores claves para el futuro de nuestro país, está sufriendo importantes recortes debido a la crisis económica que, después de más de 6 años, seguimos sin superar. Los casos de corrupción son el pan de cada día en España; también lo son los desahucios. Esta paradoja incomprensible ha ido generando una indignación y frustración sin precedentes en nuestro país. En este contexto y, cuando el impacto social se empezó a hacer notar, otros músicos de mucho más renombre que nosotros se decidieron a tomar partido por la gente.

El caso más reciente es el de Amaral: su nueva canción, “Ratonera”, publicada el pasado lunes 7 de abril, habla sin tapujos de la corrupción en la política. “Puedes intentar que te perdone Dios, no lo haré yo”, reza el estribillo. El videoclip utiliza, además, rostros conocidos del ámbito político (nacional e internacional) en situaciones de exclusión social, maltrato, pobreza, etc. El conjunto es realmente impactante y se ha hecho viral, con casi un millón y medio de visualizaciones en youtube en la primera semana. Está bastante claro, teniendo en cuenta su recibimiento, que refleja un sentimiento muy presente en una gran parte de la sociedad española, más allá de que dicho videoclip pueda formar parte de una estrategia comercial para popularizar y difundir el tema.

https://www.youtube.com/watch?v=gqsYFLBJFZ8

Otros artistas, como Nacho Vegas, llevan denunciando esta situación desde hace años. A finales de 2011, el cantautor asturiano publicó “Cómo hacer crac”, un EP que se puede descargar de forma gratuita en su página web y que gira en torno a la crisis económica, sus causantes y sus consecuencias. La letra del tema homónimo que abre el disco relata el final del sistema capitalista en España y Occidente, cuando todo hace “crac” y se rompe. En este caso, su música refleja una opinión política más desarrollada que la de Amaral, que parece estar simplemente en contra de los políticos corruptos (a pesar de que en su videoclip no aparecen algunos rostros que podían haber aparecido).

https://www.youtube.com/watch?v=xugo-C49wvs

Pero si hay que destacar a un artista que ha llegado un paso más allá con esta crítica, ese es Enrique Bunbury. La primera mitad de su último disco, “Palosanto”, publicado en Octubre de 2013, intenta acercarse a la esfera de un ciudadano de a pie dentro un sistema decadente como es España en la actualidad. El cantautor maño no se refiere casi nunca a un problema concreto, sino a los sentimientos que inspiran dichos problemas en las personas. Aunque hay alguna excepción: en el tema “Habrá una guerra en las calles”, por ejemplo, se dirige claramente al presidente del gobierno cuando canta “dijiste que hagamos un pequeño sacrificio y por el bien de todos te sacrificaremos”. Además, en el videoclip de su primer sencillo, “Despierta”, vemos al propio Enrique romper un televisor, que retransmite imágenes de políticos, con un bate (justo en el momento en el que aparece Mariano Rajoy, por cierto).  En este tema, más allá del mensaje visceral del principio, Enrique canta para despertar al ciudadano de su letargo de rutina y televisión.

En general, el conjunto de letras y música de este último trabajo está a un nivel muy alto y es de lo mejor que ha hecho Enrique Bunbury desde que dejara Héroes del Silencio en 1996. En este contexto de incertidumbre, recortes y pobreza, el disco gana en profundidad con un mensaje de esperanza y de emancipación del individuo. Evidentemente, dicho mensaje no se limita a España, a pesar de que las referencias existen; como ya dijera Bunbury el pasado Noviembre en una entrevista concedida a El País, el álbum “nace de un periodo de tres años durante el que surgieron revueltas y manifestaciones de pueblos mostrando su hartazgo y desencanto. La primavera árabe, Yo Soy 132 en México, el 15-M en España, el movimiento estudiantil en Chile, Occupy Wall Street en Estados Unidos”.

El músico tiene la capacidad de llegar a un rincón del alma que es inalcanzable por otros medios. Es interesante ver cómo la indignación y la frustración de la sociedad se está empezando a reflejar en la música de nuestro país, cómo los músicos están intentando aportar también su solución, su punto de vista o simplemente su apoyo a las personas que están sufriendo. Para eso está también la música, a pesar de que se empeñen en enseñarnos que es un producto que se consume y nada más. Despierta

Ángel Roldán Buñuel

Licenciado en Derecho Hispano-Francés. Guitarrista en Duermevela. Aficionado a la literatura. Busco mi propio punto de vista.

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