La Teoría del Todo- ***1/2

La cartelera está a rebosar de biopics este año. En las galas de premios tenemos a Alan Turing (en The Imitation Game), Martin Luther King (Selma) y Chris Kyle (American Sniper) entre muchos, pero es sin duda ha sido la historia de Stephen Hawking (encarnado por un arrollador Eddie Redmayne en La Teoría del Todola que se lleva la palma del género en un año que parece el leitmotiv del cine norteamericano y anglosajón.

“Redmayne se llevará el Oscar al Mejor Actor. A la Academia le encantan esos papeles.” Esta frase se oirá más de una vez entre cinéfilos atentos a las últimas novedades, y sin duda es algo que da para pensar y debatir. Ese momento, sin embargo, no es al salir de un filme en el que se ha visto algo hermoso y extraordinario. Grandísimo acierto el de elevar la importancia de Jane (Felicity Jones), exmujer de Stephen Hawking, a la altura del celebérrimo genio científico. A pesar de un ritmo narrativo muy desigual, la película cumple su función de drama romántico e historia familiar y también brinda interpretaciones espectaculares y conmovedoras.

x900

Podemos quedarnos con mucho más que la representación de la vida de Hawking, su degradación física y sus descubrimientos revolucionarios. A través de la cuidada química entre Eddie Redmayne y Felicity Jones, se logra transmitir un mensaje mucho mayor y significativo que su ya de por sí logro en el campo de la Física: amor como motor universal, esperanza ante la ilusión de la vida, legado de luz para las próximas generaciones y un canto a la imbatible voluntad de la raza humana. Hacia los créditos finales uno empieza a asimilar que ha visto una de las películas mejor cerradas de los últimos años.

CONCLUSIÓN:Una biografía bellamente dura, retrato dramático a la vez que valiente. Eddie Redmayne lo clava en una alucinante representación de Stephen Hawking y Felicity Jones comparte su dominio en todo momento ante la cámara. Se echa de menos más ritmo y profundización en la mente del genio (amén de esa escena de la pupila frente a las llamas) pero el discurso lapidario es un sello potente.

(Artículo también disponible en Revista El Residencial: http://elresidencial.com/cultura/cine/la-teoria-del-todo/)