Mad Max: Fury Road- ***1/2

Tierra, sangre, fuego, gasolina, grasa de motor, muerte, desesperación, locura… Son muchos los elementos que componen el que se ha coronado como mejor título de acción post-apocalíptica en mucho tiempo. George Miller ha dado la sorpresa con la mejor película de la saga Mad Max que se ha hecho jamás, combinando la explosividad en una brillante puesta en escena y el fantástico binomio Charlize Theron-Tom Hardy.

Mad-Max_Fury-Road_Poster3_2015Primer punto a favor: da lo que promete sin hacer esperar ni un momento más de lo necesario. ¿Buscando violencia? Desde el minuto uno hasta el final está presente, explícita o psicológicamente. ¿Persecuciones y explosiones? Doble ración. ¿Ambientación cuidada y montaje que no da tregua al espectador? Un cargamento entero. Todo lo anterior es lo que se esperaba de la película, y consigue ser mucho más.

mad-max-fury-roadTom Hardy da la talla con un Max perfecto: atormentado, psicótico, maltratado, golpeado, arrastrado y vengativo, no le hace falta decir demasiadas frases durante el filme para cumplir con su papel (aunque se hubiese agradecido algo más de importancia y profundidad para su personaje). El reparto de secundarios están espléndidamente dirigidos, pero la que se eleva por encima de todos (hasta del supuesto protagonista) es Charlize Theron y su personaje Furiosa, que termina resultando un canto al feminismo cinematográfico y el componente más sólido, importante y badass del conjunto.

Lo más que puede achacársele a la película es la falta de más desarrollo dramático en la historia, dado el fantástico trasfondo del que goza el universo Mad Max (reinventado con una bestial estética que recuerda mucho a los videojuegos Jak 3, MotorStorm y hasta Fallout). Obviando esto (que no resulta algo de capital importancia para la totalidad del metraje), las dos horas que dura la película pasan volando en una vorágine de llamas, arena y destrucción. Un caramelo visual solamente apto para ojos ávidos de salvajismo.

d632b211_bb69cb62_MadPietFurryRoad5CONCLUSIÓN: Increíble título de acción. Debe tenerse en cuenta que lo que se va a ver no es un desarrollo sensiblero con momentos puntuales de suspense y violencia, ni tampoco un argumento barato que justifique un pobre montaje de escenas de coches. Es una verdadera bestia del audiovisual que ruge, ataca y mantiene clavado al espectador en su asiento de principio a fin. Y aquí reside precisamente la clave de su magnetismo animal.