Mandela: héroe de la humanidad y marca registrada

La imagen de Nelson Mandela se convierte en un negocio

Nelson Mandela

 

Nelson Mandela es indiscutiblemente un símbolo, no solo moral sino también empresarial. De su imagen muchos están sacando tajada, entre ellos sus hijos y nietos.

El ex-presidente de Sudáfrica logró vencer a la segregación racial acabando con el apartheid en su país. El pasado cinco de diciembre Madiba finalmente falleció a los 95 años en Johannesburgo, Sudáfrica. Su lucha contra el racismo le ha convertido en uno de los personajes más influyentes del siglo XX, así uno de los más admirados, respetados y queridos. Algunos han sabido ver el potencial económico que tenía su iconicidad y por ello han nacido muchos negocios en torno a su imagen, de forma similar a como se hace con el Ché.

La marca Mandela es una de las más lucrosas a nivel global, su gestión produce más 20 millones de dólares al año. Abarca desde una costosa línea de ropa que reza “46664” (el número de preso que llevó durante los 27 años en prisión) hasta “House of Mandela”, una marca de vinos. Su fundación, son 66 marcas registradas, también tiene derechos sobre joyería, numismática, servicios financieros y mobiliario.

La avaricia humana no acaba aquí, 110 son las empresas que se relacionan directamente con su familia, con el negocio de apellidarse “Mandela”. Uno de sus nietos luchó, cuando Mandela aun no había fallecido, porque se le enterrase  en Mvezo, su pueblo natal, donde posee negocios para turistas. Además, dos de sus nietas protagonizan un reality show en la cadena Fox titulado “Being Mandela” (“ser un Mandela”).

 

No es el único reflejo del ex-presidente sudafricano en el mundo del espectáculo: se han rodado varias películas como “Mandela: del mito al hombre”, “Invitus”, “Winnie”, “Endgame”, “Adiós Bafana” o “Mandela and De Klerk”, además de múltiples documentales.

 

 

 

 

 

 

Tras su muerte, la caja de pandora se ha abierto y su numerosa familia se pelea ahora por su herencia, un patrimonio millonario, incluidos sus derechos de autor y de imagen.

 

 

Sara Alonso Merino
Estudiante de Periodismo
Madrid