Mark Millar: el genio a la sombra

Si se habla de Kick-Ass, ¿suena de algo? ¿Y si retrocedemos más en el tiempo y mencionamos Wanted? Probablemente si recurrimos a Kingsman: El Servicio Secreto ya podremos establecer una visual de algo concreto: la película protagonizada por Colin Firth y alabada por su acertada parodia del género de espías y por sus tremendísimas escenas de acción. Ocurre que con Kick-Ass también se parodió con bastante tino (y mucha mala leche en forma de una Chloë-Grace Moretz convertida en una máquina asesina llamada Hit-Girl) el género de superhéroes y vigilantes enmascarados. Wanted (protagonizada por Angelina Jolie, James McAvoy y Morgan Freeman), si bien con resultados dispares en taquilla y crítica, también sonó fuerte en su momento.

kingsman-secret-service¿Y qué tendrán estos tres títulos en común? No solamente son películas taquilleras adaptadas libremente de cómics homónimos, sino que además los mismos cómics tienen un mismo génesis. Un mismo autor. Un genio del noveno arte que actualmente acumula tantos éxitos de crítica que se acerca al nivel de leyendas del cómic norteamericano como Frank Miller (Sin City, Daredevil: Born Again, Elektra) o Alan Moore (Watchmen, Batman: La Broma Asesina, La Cosa del Pantano). Hablamos de Mark Millar, y su maestría como escritor no ha sido solamente un referente directo para las películas mencionadas: también ha sido apoyo fundamental para otras adaptaciones del último lustro y para futuras producciones.

La carrera de Millar se ha centrado en la renovación y el realismo de géneros tradicionalmente fantasiosos y dados a la ficción excesiva. De ahí que crease Kick-Ass y The Secret Service, no como parodias sino como relatos potentísimos con los que se ubican los vigilantes enmascarados y los espías en un contexto actualizado y completamente creíble. Las películas sacrifican la crudeza y la credibilidad de los cómics originales a favor de mayor peso para la comedia, creando buenos productos de entretenimiento con acción a raudales pero fallando como adaptaciones que respetan el material original.

kick-ass-20100406032600813Y es que Kick-Ass no es una historia cómica (si bien tiene sus momentos hilarantes) sino una propuesta que derriba el cómic de superhéroes tradicional y rompe con los esquemas de las historias de guardianes de la calle con máscaras. La misma premisa de la película (¿qué pasaría si alguien decide ponerse una máscara y salir a la calle a impartir justicia?) produce resultados radicalmente diferentes al original en la versión cinematográfica. El cómic derrocha sadismo, violencia y adultez. La película prefiere apostar por la broma, el chiste y la parodia, y lo hace bien, pero sin respetar la esencia del original. Con Kingsman: El Servicio Secreto pasa exactamente lo mismo.

Quizás el peor caso fue Wanted, cuya adaptación decidió tirar por lo seguro en una historia sobre un clan de asesinos y escenas de acción extrema (tanto en credibilidad como en violencia) en lugar de respetar la obra original en algo más que el nombre de su protagonista. La serie de Millar narraba un mundo en el que los superhéroes habían sido erradicados en el pasado y en el que los supervillanos habían creado un sistema de control mundial en el que hacían lo que querían en todo momento. Como puede comprobarse, era una temática mucha más extraña que la del clan de asesinos, pero muchísimo más jugosa y original.

Ultimate-Fantastic-FourAdemás de las tres películas mencionadas, se pueden encontrar rastros de la influencia de Millar en la nueva saga de X-Men, además de haberse confirmado la inspiración en sus obras de la línea Ultimate para el reboot de Los 4 Fantásticos. Ultimate X-Men puso a los mutantes de Marvel en el punto de mira del gobierno estadounidense como una comunidad en plena persecución por los actos terroristas de una célula radical (liderada por Magneto, visto como una especie de Bin Laden mutante). Ultimate Fantastic Four escogió el viaje transdimensional para jugar con historias mucho más cercanas al sci-fi en la que sus protagonistas fueran chavales superdotados de 20 a 24 años de edad. Para completar su trabajo con la línea Ultimate Marvel, Millar creó The Ultimates.

Junto con la aclamada Civil War de las series regulares (además de una participación en el macroevento Avengers vs X-Men, The Ultimates ayudó a dar el pistoletazo definitivo a la politización de los superhéroes de Marvel. Los Vengadores ya no formaban un grupo aislado que podía actuar, luchar y destruir ciudades en sus batallas contra fuerzas invasoras sin repercusiones. Con Civil War (que servirá de base para la tercera película del Capitán América en 2016) estos héroes fueron situados en mitad de una polémica sociopolítica que ponía de relieve mucho más que simples enfrentamientos con superpoderes: enfrentaba ideologías, quebraba amistades y ponía en tela de juicio la moral del héroe moderno.

ultimates_avengers_wallpaper_jxhyThe Ultimates fue más allá y situó a los personajes como la fuerza de choque principal del gobierno de los EEUU, convirtiendo a sus componenentes en agentes federales y dándoles objetivos de interés para el país. ¿El resultado? Líderes reaccionarios, consecuencias y conflictos a nivel internacional, choques entre el país y los individuos superpoderosos, escenas de maltrato en el fuero interno del grupo… La transformación de Millar hizo que los brillantes Vengadores se convirtiesen en los polémicos Ultimates, asumiendo y aceptando que un supergrupo tendría incidencias sociopolíticas graves a nivel mundial y aprovechando esto para hacer que la adultez entrase como un huracán en sus cómics.

Parece que el destino del Universo Cinematográfico de Marvel se sustentará en la secuela de Los Vengadores (estreno el 30 de abril) y en Capitán América: Civil War (2016), ambas cintas muy influenciadas por los contenidos de la obra de Mark Millar. Se habla de una tercera película de Lobezno (la última intervención de Hugh Jackman interpretándolo) que tome como inspiración las sagas El Viejo Logan o Lobezno: Enemigo del Estado, ambas también pertenecientes a la galería de Millar.

10f0dc4d240e0a1f6dfb6f9983b11a14Junto a las obras mencionadas anteriormente podemos encontrar también cosas tan interesantes como Superman: Hijo Rojo (revisión de la figura de Superman como si este hubiese crecido y vivido en la Unión Soviética), 1985 (gran obra que trata la nostalgia de la gran época ochentera del cómic norteamericano y el luto por la pérdida de un ser querido) y otros grandes cómics como Nemesis, Superior, Starlight y gran parte de la serie The Authority. Mientras se espera ver el resultado de producciones ya anunciadas que tienen oculto el sello de Millar, se pueden esperar otras películas (o incluso series) que adapten las grandes historias de este autor.