Más que tortas

Las peleas en las zonas de bares, en los deportes de equipo o las que se generan por cualquier malentendido están al orden del día. Sin embargo, pocos conocen las consecuencias que un “simple” tortazo tiene a efectos penales.

Pongámonos en el caso de dos jóvenes que con unas copas de más, comienzan a discutir. Uno pega un puñetazo a otro y le hace una brecha. Pues bien, si este chico es denunciado, puede ser condenado por una falta de lesiones (si la lesión solo requiere de una asistencia facultativa, es decir una tirita y desinfectante) o que sea un delito de lesiones (cuando la lesión requiere tratamiento médico, por ejemplo coser la brecha). La diferencia es que la falta conlleva una multa o localización permanente y el delito, prisión de seis meses a tres años.

¿Por qué me parece esto curioso?

Resulta que los puntos de sutura, la colocación de grapas o la colocación de escayolas son consideradas tratamientos médicos, según el Tribunal Supremo. Sí, resulta que si pegas una torta y le dejas la cara inflamada a alguien, te pueden reprochar la conducta e imponer una multa. Pero si tienes la mala suerte de causar una herida que requiera puntos, puedes ir a la cárcel, porque se considera tratamiento médico.

Por si alguien aún no lo ha entendido, esto supone equiparar (exagerando) una paliza, a un empujón o tortazo. A efectos penales, si hay lo que se considera “tratamiento médico” es lo mismo.

Entonces, es posible que un joven sin antecedentes penales, por un ataque de celos, algo puntual en su vida, pegue un puñetazo a otro y de repente se vea en un juicio donde pueden mandarle a la cárcel. Imaginemos además, las consecuencias para la familia del joven.

A pesar de esto, hay que decir que los jueces saben que el error está en la consideración de lo que es o no un tratamiento médico, y por ello, intentan bajar la pena buscando aplicar atenuantes, como por ejemplo, la del consumo de alcohol.

Todo esto demuestra que hay artículos del código penal que no son oportunos, y aunque los jueces intenten favorecer en estos casos al acusado, no deja de ser una situación desconocida por la mayoría de la sociedad y que es importante tener en cuenta.

A ver si la reforma del código penal trae menos disgustos…

Cristina Escalona Fuentes
Estudiante de Derecho y ADE
Madrid 

Blog: www.regalizrojo9.blogspot.com

El Precursor

3 Comments

Julia

La reforma del código penal lo único que va a traer es menos incertidumbre. Ya no van a existir las faltas penales, solo los delitos. Habrá faltas que se juzgaran por los juzgados de lo civil (que están totalmente colapsados, y eso hará que lo estén aún más) y el resto serán consideradas delitos. Me temo que en estos casos, estaremos hablando de delitos, pero el tiempo dirá…
PD: ¿Qué hay que hacer para ser colaboradora de esta revista?

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Cristina Escalona

Hola Julia! Estoy de acuerdo contigo. Ya veremos qué pasa con estos delitos tan desafortunados en el nuevo código! Gracias por comentar!

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daysi ibarra fuentes

acertada la explicaciòn, puesto que muchos usan y confunden el tèrmino procedencia con el concepto o significado de procedibilidad, por ejemplo lo usan asì: Previo a analizar la procedencia de lo solicitado…., ofìciese a xxx, para que remita la informaciòn necesaria.., esto como indicativo de analizar si procede o no lo solicitado.

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