Mommy

“Es ella a la que siempre regreso. Es ella la que quiero ver ganar todas las batallas, para la que quiero inventar problemas para ver cómo los resuelve, (…) a quien quiero oír gritar cuando nadie dice nada, es ella quien quiero que tenga razón cuando todos nos equivocamos, es ella la que tendrá la última palabra, no importa de qué.”

Notas de Xavier Dolan, director de Mommy

Xavier Dolan es el escritor, director y montador de la película Mommy, ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2014. Este canadiense de 25 años habla del amor de una madre a través de una película desgarradora e innovadora, con muchísima autoría e intención detrás. ¿Es Mommy una apología o una crítica a esta figura incondicional?

Mommy habla de una mujer viuda que debe hacerse cargo y volver a convivir con su hijo de 15 años, que sufre de un trastorno de TDH mientras un personaje nuevo les trae un necesitado equilibrio a sus vidas: Kyla, una vecina que los acompañará en su lucha de dejar el pasado atrás y crear un presente mejor… para los tres. Habla también de “mujeres que no son ni víctimas ni objetos” , y el protagonismo de una fiel luchadora, que es más luchadora que fiel.

Xavier Dolan plasma de una forma tan real la violencia, las peleas, la enfermedad, la rabia… y te trasmite el miedo y la esperanza de una forma que es capaz de meterte de lleno en el papel de los personajes. Juega muy bien con la empatía, y hace que esta vaya apoderándose de cada uno de los personajes que aparecen en pantalla. Increíble.

Xavier Dolan, © Photo credit : Shayne Laverdière
Xavier Dolan, © Photo credit : Shayne Laverdière

El formato de la película habla mucho de la situación de los personajes ya que te sumerge en un mundo claustrofóbico en el que los sentimientos de ellos se potencian con una cámara que se entromete al máximo. Me recuerda a la forma de una ventana. Una ventana que siempre está abierta, como si fuéramos huéspedes obligados en un lugar en el que no nos han invitado. O una puerta. Una puerta a una habitación que más que dar cobijo, encierra; difícil de salir de ella; pequeña pero lo suficientemente grande como para que quepa una esperanza tan amplia que venza – o no – cualquier desesperación. La música y el trato del sonido juegan un papel importantísimo. El lenguaje y los gritos, los silencios. Todo ayuda a crear este ambiente árido y fértil a la vez.

El juego que hace Dolan con la relación de aspecto de la pantalla me parece una obra de arte. Abrir la mente y que la puerta/ventana deje de existir en esos momentos de lucidez en los que uno encuentra certeza en la duda, porque dudar es la única certeza que realmente existe. Es un recurso bien utilizado y no explotado, pero el alivio de tus ojos cuando pueden ver todo nuevamente, hace que cuando la visión y la puerta/ventana se vuelvan a cerrar, agobie y duela aún más…

A lo largo de la película hay muchísimas secuencias con fuerza independiente, fragmentos con significado propio que contienen la esencia del producto entero. Imágenes fuera de foco, cámaras que no se sabe a quién enfoca, movimientos demasiado rápidos como para ser captados… hacen que lo arriesgado se convierta en genialidad.

Lo mejor, la secuencia que surge a raíz de la lluvia, las veces en las que esta ventana se “abre”, y la escena final. Te va a costar levantarte del asiento después, pero vale la pena.

Feet don’t fail me now
Take me to the finish line
All my heart, it breaks every step that I take
But I’m hoping that the gates,
They’ll tell me that you’re mine

Lana del Rey – Born To Die

Tienes que ir a ver Mommy si te gustan las películas que debes digerir después; si eres capaz de aguantar dilemas grandes sobre el sentido de la familia y la violencia en el amor; si te gustan las películas en las que el nombre del autor lo gritan todas las decisiones artísticas; y si, como Dolan, le darías la razón y la última palabra a tu madre… no importa de qué.

Maia De Zan Hatch
Fundadora de
 “Artspiradora”
Panamá – Madrid