Nightcrawler- ****1/2

Es increíble de qué forma una película es capaz de realizar un recorrido moral que va desde la sociopatía en estado puro a la mala praxis periodística en favor de los niveles de audiencia. Lo alucinante de una película así es que no solamente se queda con esa lección (o más bien vapuleo) moral, sino que adereza prácticamente todo el metraje con escenas de suspense dignas de películas como Taxi Driver y Drive, por citar solamente dos fuentes de las que bebe el filme aquí citado.

Nightcrawler. Y yo que pensé que sería una película del Rondador Nocturno de X-Men la primera vez que oí hablar de ella. Parece mentira que este sea el estreno de Dan Gilroy como director, tras una corta aunque jugosa carrera como escritor y guionista. El pulso narrativo está firmemente marcado y el relato de la historia de Lou Bloom, esa suerte de Jake Gyllenhaal en su papel más oscuro y sórdido desde que le vimos en Donnie Darko, cala muy profundamente y deja secuelas durante bastante tiempo tras los créditos finales.

Jake Gyllenhaal plays an unscrupulous news cameraman in the thriller Nightcrawler

La historia es redonda y está brillantemente cerrada, no sobra ningún personaje, la fotografía es magnífica y la planificación de prácticamente todas las escenas (y en especial esa persecución hacia el desenlace de la película) es sobria y diseñada al detalle. Cada cambio de plano es un suspiro de amoralidad que nos abanica el alma desde los deleznables actos del protagonista. Fans del género negro encontrarán aquí otra gran obra que está pasando con perfil bajo por la cartelera (como sucedió en su momento con Prisioneros, también coprotagonizada por Jake Gyllenhaal). Si bien la cinta arranca con demasiada tranquilidad y le cuesta un poco despegar y dejarnos enganchados a la pantalla, los resultados son sólidos: es un título abrumador y un excelente ejercicio de thriller.

CONCLUSIÓN: El espectador se encontrará a sí mismo riéndose incómodamente y luego preguntándose qué hace tanta gracia. No es humor lo que vemos: es una cruda realidad la que nos ponen delante y nos incomoda tremendamente, un hombre convertido en un absoluto depredador en forma de siniestro Jake Gyllenhaal. Lo que tienen ante ustedes es una señora ópera prima que rompe moldes y arranca aplausos.