¿No ves que siempre vas detrás cuando persigues el destino? – Becas Erasmus

“¿No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino?”dice esa canción(Fito & Fitipaldis –  Antes de que cuente diez). Siempre que persigues a un colectivo numeroso y potente, cuando apoyas el elitismo.

Becas y ayudas, premios y subvenciones. Todas ellas tiene una finalidad, la de conseguir una sociedad culta y desarrollada. Una sociedad completa, un país, una comunidad virtuosa y llena de buenos valores.

Tenemos en mente una masa crítica cuando hablamos de sociedad culta y educada. Hablamos de todos, nadie se imagina hablar de una sociedad y referirse a una élite  a unos privilegiados – colectivos pequeños pero no por ello débiles – como pudimos ver en la reciente publicación del BOE. En ella se anunciaba una “redistribución” de las ayudas estatales para el Programa Erasmus. La redistribución, como opto definirla el Gobierno Español, daría ayudas económicas para el intercambio europeo del dicho programa en este año académico, a aquellos estudiantes que hubieran recibido beca general en el curso anterior. Esto significaría que dos tercios de los estudiantes Erasmus actualmente activos se quedarían sin beca.

En el curso anterior se habían restringido duramente los requisitos para optar a una beca general para estudiantes universitarios. Este fue uno de los motivos principales por el que bajo el número de becados, pero también el número de jóvenes que podían permitirse soñar con una educación superior universitaria. A raíz de ello subió la cuantía de la beca, para los pocos becados restantes.

El requisito novedoso para ser “becario Erasmus” del Estado Español, será haber sido “becario General” del Estado en el año académico anterior a la aventura Erasmus. Lógicamente bajará de nuevo el número de becarios y subirá la asignación de la beca para los pocos becarios que queden.

Esto claramente crea una élite “Erasmus/General”, que esta formada por aquellos estudiantes que han recibido ayuda por haber terminado limpios el curso anterior. Esto significa mucha dedicación al estudio. Los grados dependiendo de su especialidad exigen asistencia a clase, lecturas, trabajos, ensayos, presentaciones, investigaciones en grupo y mucha disciplina y organización. Obviamente todo esto requiere mucho tiempo material.

Pero ahora toca tener en cuenta la situación real de nuestro país, con ello la situación de los hogares de estos estudiantes universitarios: hijos de jubilados, miembros de familias numerosas, padres con salarios bajos, cabezas de familia desempleados o simplemente hijos con aspiración y ambicion de madurar e independizarse. Aquellos, que toman la difícil decisión de valerse por si mismos y trabajar y estudiar a la par: estos estudiantes que comen mientras corren detrás del cercanía después de clase para no llegar tarde al curro; aquellos que se duermen con cara de satisfacción en el metro; los que están detrás de las ventanas con luz a altas horas de la noche. Estos compañeros nuestros con mucha fuerza de voluntad y que son un ejemplo a seguir ¿Cómo se supone que estos chavales sobrevivan en un país cuyo gobierno y profesorado a menudo menosprecian su esfuerzo?

Sin estudios superiores – sin conocimientos específicos, aborregando, sin formación y desmotivados; sin posibilidad de describir países y de vivir nuestra cultura europea. Jóvenes encerrados en una realidad española desarollándose inversamente al desarrollo europeo, a nuestro destino. Si Europa es nuestro destino, y nosotros somos Europa; ¿como van a crear estos jóvenes una identidad conjunta con sus compatriotas europeos si no tienen ambición, ni hambre de cosas nuevas, hambre de más. Vuelve sabiendo una nueva lengua, nuestra cultura, nuevos valores, un montón de amigos y con morriña de viajar y conocer más de lo que nos rodea.

Vuelven a sus hogares y se lo cuentan a sus familias, amigos, profesores. Comparten su motivación y euforia. Otros les escuchan y valoran sus experiencias como positivas y enriquecedoras. Erasmus crea identidad, crea capital humano, crea una sociedad en la que todos queremos vivir. Me atrevo además a decir que en los tiempos que corren, de tristeza, depresión, con miles de jóvenes desempleados y desmotivados, estos jóvenes Erasmus traen y llenan de energía y motivación a su entorno Español que tanto sufre las repetidas ineficiencias gubernamentales.

Parece que nuestro gobierno es el único que considera que invertir en futuro de su país, es un gasto innecesario y que el futuro está en el capital financiero. ¿Quién gobernará este país si aquellos que querían estudiar no podían hacerlo, y solo un pequeño grupo privilegiado pudo saciar su sed de sabiduría? Una élite gobernará, sangrara a la masa y seguirá hasta el infinito como un círculo vicioso en el que solo tienen voz e importancia los afortunados privilegiados.

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La diversidad es nuestra fortuna, las culturas nuestra identidad, los idiomas nuestra identidad y nuestra generación vuestro futuro. Nosotros somos Europa. No se puede construir una comunidad sin países fuertes, no se puede construir un país sin su gente, sin sus jóvenes.

Cuidadnos y dádnos de beber cuando estemos sedientos de saber, porque somos vuestro destino, y siempre estaremos delante de vosotros en esta carrera.

Nosotros somos Europa. No dejaremos que mueran nuestro futuro.

#ErasmusRIP

Cristina Pomareta Fernández
Estudiante de Ciencias Políticas
Estambul