Noviembre 2013: Campaña de la Sonrisa Humorística de la Precariedad

La próxima vez que os sentéis en un banco en una estación de RENFE-Adif, si estáis por Barcelona o Madrid, os invito a pensar sobre aquella chica o chico sentado cerca de vosotros que viste un peto reflectante y porta un paquete de hojas impresas. Como ya muchos sabréis se trata de uno de esos famosos encuestadores que la primera empresa pública ferroviaria ha desplegado para cubrir una campaña respecto al servicio.

Aunque sea valorable positivamente el hecho de que la empresa estatal se preocupe por elaborar un mapa aproximativo de los trayectos de sus usuarios y que ello posibilite una mejora, o no, de sus servicios es perfectamente inteligible, además de defendible, pero os propongo el siguiente hecho: preguntad a estos chicos. Preguntadles dos cosas: cuánto y cómo. Y si os parece demasiado directa la pregunta usad la seducción humorística, esa técnica propia de nuestras sociedades occidentales post-modernas que es la de entablar una conversación en clave de humor, con un cierto toque de coqueteo o flirteo. Las respuestas que hallaréis, si os contestan, son 5€/h, 6h/día, tres días en total, en bruto, sin pago de la Seguridad Social y mediante boca a boca. Sí, no existe bolsa de trabajo. Sí, es por “enchufe”. Sí, por poco cobran menos de lo establecido por ley. Sí, cobran en sobre y en B.

El motivo por el que expongo dicho ejemplo es ver cómo se ha llegado hasta tal punto que la mayor empresa pública de ferrocarriles, con monopolio natural en el sector, ha terminado por recurrir a una técnica tan pobre y más acostumbrada a otro tipo de negocios, de carácter más informal y familiar según un perfil social concreto. No digo que esta práctica sea reciente, para nada, y ni que sea la primera vez que concretamente esta doble empresa pública (recordad que RENFE como tal se extinguió en 2005 y se dividió en dos) la haya puesto en marcha, pero da que pensar y más en los tiempos que vivimos.

Al hilo de este ejemplo, que me llamó clamorosamente la atención, quería comentar la reciente e inmediata campaña de oferta de puestos de trabajo de empresas como Kiabi, Media Markt, Fnac, McDonald´s, etcétera han abierto de cara a la temporada de invierno 2013 particularmente en España. No emitiré juicio de valor alguno, al menos explícitamente, respecto a qué se debería de opinar de este despliegue, todos sabemos por qué lo hacen… y estamos contentos. ¿Y deberíamos de estarlo?

La sonrisa humorística, la informalidad publicitaria de las grandes marcas, incluso de las instituciones públicas, tanto para ofertar productos como puestos de trabajo dan a entender que “no pasa nada”, el tiempo y sus ocupaciones son flexibles, distendidas, dinámicas, divertidas incluso. “Es lo que hay”, la frase que más comúnmente oímos en boca de nuestros adultos padres, políticos, profesores…incluso entre nosotros mismos, los estudiantes, pero cuánto cambia esa frase en el momento que en vez de un rostro serio tenemos una fulgurante sonrisa, hay que tomárselo con humor ¿verdad? “No pasa nada”.

Y si no preguntadles, con una sonrisa en vuestro rostro y algún chascarrillo, a esos chicos que hacen encuestas en las estaciones de RENFE-Adif cuánto cobran y cuánto tiempo están allí y ellos, si acertáis, con una sonrisa os lo dirán. Es dinero, qué más da, lo que importa es la actitud hacia la precariedad o más bien preparación para la futura precariedad, porque “es lo que hay” y “no pasa nada”.

 

Nota: la referencia a la sonrisa y la sociedad humorística está sacada de G. Lipovetsky, La era del vacío, Anagrama (1993).
 

Andy Eric Castillo Patton
Estudiante de Ciencias Políticas y Sociología
Madrid