¿Qué está pasando en Venezuela?

Venezuela no existe, aunque esté en el mapa. Venezuela no existe porque, sobre ella, no se comunica absolutamente nada. Una fotografía, una imagen borrosa, humo y disparos que podrían ser de cualquier ciudad asiática o americana no es información, es un fogonazo de bits, de supuestos, de, en definitiva, sucesos. Una máxima en comunicación, más precisamente comunicación política, es que aquello que no se comunica es que no existe. Y Venezuela, por tanto, no existe. Mientras que Ucrania existe demasiado en los televisores, en las pantallas.

Demasiadas han sido las semanas de caos e información con cuentagotas, aportaciones difusas y confusas de opositores para saber, con aproximada y real certeza, lo que allí está ocurriendo. Disturbios en las calles, paralización de la actividad en diversas áreas urbanas, un número desconocido de detenidos, heridos e incluso muertos. Al parecer. ¿Pero quién lo confirma? ¿Quién lo comunica? Un tweet de un opositor, una llamada de un familiar o conocido no parecen suficientes como para poder identificar qué está pasando en Venezuela y, de hecho, no lo sabemos. Es bastante sencillo, como en Ucrania, plantearse las circunstancias y la situación con una simple dicotomía de democracia versus autoritarismo, libertades versus restricciones, pueblo versus gobierno. Blanco o negro. Bueno o malo. Y el problema de este posicionamiento es que carece de perspectiva y se deja arrastrar la visceralidad de las emociones.

Habrá quien, leyendo estas líneas, pensará que quien escribe esto es una suerte de imbécil escéptico, algo cínico incluso o puede que hasta un enemigo de la causa, pero le preguntaré a esa persona, os pregunto a vosotros, si me podéis contar qué es lo que está pasando, con veraz detalle, en Venezuela. Y lo que no podré aceptar es una interpretación, una opinión sin más, fundamentada en un rápido razonamiento orientado en función del sesgo ideológico de cada uno. Hay quienes dirán que se está luchando contra el cuasi-dictador Maduro, otros que la oposición terrorista no pretende otra cosa que desestabilizar al legítimo gobierno. Ni “sí” ni “no” rotundo.¿Qué está pasando en Venezuela?

Lo que sí sé es que no se habla de esto, que Venezuela no importa o que no debería de importar tanto a Occidente, más concretamente a Europa. Ocupadas nuestras miradas en el escenario de Crimea, Rusia y Ucrania, sobre el que repentinamente han emergido cantidad de opinólogos expertos en geopolítica rusa y nos parece que debemos de estar sumamente preocupados, Venezuela queda de lado en la parrilla informativa de las grandes cadenas y agencias. No sé por qué será, si causa menos morbo y espectáculo 15-17 muertos que 100 y una hipotética amenaza de guerra, si es que el etnocentrismo occidental no le importa lo más nimio lo que ocurra tan lejos, como en Azerbaiján o Sudán del Sur (y para qué acordarse de Irak), o si, obscenamente simple, es que a los grupos de presión y las principales potencias internacionales prefieren que la opinión pública se vuelque sobre otras cuestiones en las que haya una cabeza de turco.

No sugiero que se estén levantando cortinas de humo, ni mucho menos, pero me extraña la denuncia internacional y el posicionamiento pro-derechos humanos por parte de numerosos medios (por no decir todos, quién no respeta la Carta Fundamental de la ONU) hacia la intervención de, por ejemplo, Rusia en Ucrania, pero no la inminente intervención de EEUU en Venezuela, tal y como el Secretario de Estado John Kerry comentó en una rueda de prensa no mucho antes del escenificado viaje a Kiev: “Estamos trabajando muy de cerca con Colombia y otros países para intentar ver cómo podría producirse algún tipo de mediación porque, obviamente, ya se ha demostrado que es muy difícil que los dos lados puedan ponerse de acuerdo por sí mismos“.

¿Diferente?, sí. ¿Intervención?, lo es.

Pero esto no es una difamación anti-yanqui, sino una incitación a la reflexión, a educar nuestra mirada respecto a sobre qué nos centramos y nos dejamos relatar. No digo, ni asevero, que no existan informaciones respecto a lo que está ocurriendo en Venezuela, ahora más incipiente y notoria por un triste (y morboso) aniversario de la muerte del polémico pero carismático Chávez. Es más, sin ser un ducho internauta, un rápido vistazo a la Red revela diversas documentaciones, bien particulares bien corporativas, que permiten construirse una sugestiva opinión al respecto. Pero, una vez más, qué relevancia tendrá en los medios.

Por último, como conclusión, algo que sí resulta evidente y empírico es el hecho de que Venezuela es una sociedad dividida, arraigada en un enfrentamiento que se arroga en valores de la patria y el pueblo, con fuertes connotaciones respecto al liderazgo. Un ejemplo es el de los resultados de las últimas elecciones que revelaron el estado de la opinión pública y el posicionamiento de la población, una brecha y divisoria social que lejos de resolverse o suavizarse tiende a dilatarse e infectarse, es como si, metafóricamente, Venezuela se hubiera prendido el fuego del odio a sí misma, auto-lastimándose. Pero esto, al fin y al cabo, es una opinión más, porque no sé qué es lo que está pasando en Venezuela.

 

Fuentes declaraciones John Kerry, Secretario de Estado EEUU:

-http://www.elpais.com.co/elpais/internacional/noticias/estados-unidos-estudia-mediar-crisis-venezuela-con-ayuda-colombia

-http://www.washingtonpost.com/posttv/business/kerry-urges-mediation-in-venezuela/2014/03/01/fef43d32-a12f-11e3-878c-65222df220eb_video.html

Andy Eric Castillo Patton

Estudiante de Ciencias Políticas y Sociología y Humanidades. Forma parte de equipo de Harald Wartooth en http://haraldwartooth.es/

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