“Song of the Sea”: la animación diferente y la animación ignorada (**** y 1/5 de 5)

Song of the Sea 1

Hace ya un tiempo comentaba en un artículo en el que resumía los resultados de la gala de los Oscars 2015 que, a mi juicio, “Big Hero 6no es una justa ganadora del galardón a Mejor Película de Animación. “Para gustos los colores” puede uno pensar. Al fin y al cabo, no existía tanta diferencia, por lo menos en nivel de calidad, entre la propuesta de Dreamworks (“Cómo Entrenar a tú Dragón 2”) y la de Disney. Incluso se podía llegar a comprender que “El Cuento de la Princesa Kaguya”, del Studio Ghibli, no tuviera posibilidades de llevarse el premio gordo, dado que pese a ser superior con creces en nivel artístico, el ritmo que tiene es mucho más lento al que nos tiene acostumbrado la animación actual.

Sin embargo, me quedaba por ver una de las nominadas. No fue por falta de tiempo o de ganas, sino porque, por lo menos en España, la cinta era de difícil acceso. El caso es que hace poco se ha comenzado a distribuir aquí “Song of the Sea”, la película irlandesa de animación dirigida por Tomm Moore y de la que, extrañamente, muy poca gente ha oído hablar. Una vez terminada, uno se queda con una idea clara: ahora sí que se puede decir que el premio a Mejor Película de Animación de este año ha sido tremendamente injusto.

Song of the Sea 2

Por lo menos a un servidor no le cabe duda de que, por lo menos entre las nominadas, es la que tiene de lejos una calidad constante, uniforme y, además, tremendamente alta. Quizás sea por la nostalgia que me produce ver como un estudio se aleja de la para mi gusto sobre-utilizada animación 3D y escoge algo parecido a una animación tradicional, pero no pude evitar quedarme pegado a la pantalla la escasa hora y media que ocupa; no es que ofrezca una trama excesivamente movida (lo justo para no resultar aburrida o incluso pesada, como llegaba a ser la película de Takahata en algunos puntos), sino porque se nota que despunta un estilo personal y detalles cuidados por los cuatro costados.

No hace falta decir mucho en favor de la película porque se defiende sola. La magia que consigue Moore con el tono de fantasía de la cinta, a base del uso de colores azules, la música (espectacular) calmada, la historia llena de toques de leyenda mágica celta y el particular estilo en dos dimensiones sigue los pasos de su anterior incursión en la animación, “El Secreto del Libro de Kells” (también, por cierto, muy recomendable). Creo que pocos elogios mejores puede haber hacia la obra de un autor que sentir ganas de continuar indagando en sus proyectos, y esto es lo que uno piensa una y otra vez mientras disfruta del arte (porque es arte) que supone “Song of the Sea”.

Song of the Sea 3

Además, la cinta irlandesa cuenta con una ventaja que nace de la propia trama: las selkies (mujeres y hombres de inigualable belleza con la capacidad de transformarse en focas) son una de las figuras más misteriosas e interesantes de la mitología celta, y están cargadas del simbolismo del amor y de la pérdida. Mientras veía “Song of the Sea” me acordaba de “Un Barco de Regalo”, un libro de Peter Dickinson que leí cuando era menos maduro (todavía) que ahora, que trataba de manera muy parecida la figura mágica de la selkie. Al igual que en esa historia, en la película de Tomm Moore se trata de una manera tan misteriosa, respetuosa y mágica a estos seres nacidos del imaginario popular que le da una profundidad que erróneamente se ha atribuido como imposible a las películas de animación.

Aun con todo, el hecho de haber sido completamente ignorada en su categoría en los Oscars no es la única injusticia. Uno de los aspectos que quedan claramente como destacados es la fantástica banda sonora, cuyo tema principal nos deja una delicia de canción cantada en gaélico que claramente se echa en falta cuando vemos el plantel de nominados en la categoría de Mejor Canción Original.

CONCLUSIÓN: “Song of the Sea” es, a todas luces, la demostración de que la animación no es solo para grandes marcas, y que se puede disentir claramente de las técnicas más usadas en la actualidad para lograr otros caminos igualmente correctos. Nos deja claro que la animación no es un producto exclusivo para la infancia, y que muchas veces son, más que meros entretenimientos, obras de arte al nivel de cualquier otro género cinematográfico.

David López González

Me llaman David, y soy un estudiante de periodismo y comunicación audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid. Soy muy dado a lanzar mis opiniones allí donde nadie me las pide. También soy un gran amante de la ficción. De todo tipo.

1 Comment

F. Reina

‘Song of the sea’ supone un meritorio trabajo en lo artístico y técnico. Impresionante estética animada, banda sonora a tener en cuenta y personajes bien construidos. En cualquier caso falla su guión, predecible y con más puntos comunes de los recomendables. Eso sí, la película supone un gran paso adelante de Moore en relación a ‘El secreto del libro de Kells’, obra igualmente meritoria pero superada sin duda por esta ‘Song of the sea’.

En cuanto a los Oscars, ya sabemos que manda el bolsillo y que a la hora de la verdad ‘Big Hero 6′ y ‘Cómo entrenar a tu dragón 2′ serían favoritas. El mero hecho de que ‘Song of the sea’ fuese nominada es por sí mismo un paso.

Buena reseña.

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