TAPAPIÉS, UNA RUTA MULTICULTURAL

Todos los años se celebra durante 10 días en octubre, en el castizo barrio de Lavapiés, el festival de la tapa, Tapapiés, una ruta por los variados bares de la zona. Los locales adheridos al programa ofrecen una tapa y un botellín de Estrella Damm por 2,5€ o una tapa por 1,5€. Además, hay descuentos en algunos comercios de la zona y actuaciones de músicos de distintos en la calle. Un ejemplo de estas actuaciones es el grupo Éclaire, que tocaron en dos ocasiones en las céntricas calles de Argumosa y Miguel Servet.

El ambiente es muy animado y había bastante gente tomando tapas y disfrutando del buen tiempo y las actuaciones callejeras.

A continuación os describo las tapas que probamos y cuales fueron mis favoritas, para que, en caso de que andéis por el barrio, sepáis a que locales merece la pena acercarse.

“Dipizza”: En el bar “Tapizza”, c/ Fe, 16. Ofrecían una tapa de pizza de champiñón al pesto muy original y sabrosa. Es un sitio pequeño, de pizza para llevar que contaba con horno propio.

“Crujiente Mar y Tierra”: En el bar “El Económico”, c/ Argumosa, 9. Pudimos degustar un sabroso rollito de primavera relleno de ternera, langostinos, huevo, pimienta, ajo y perejil sobre una rica salsa teriyaki. La presentación era muy bonita y además cómoda, ya que el rollito venía cortado a la mitad de manera que cada trozo era un bocado. En ediciones pasadas de Tapapiés ya había entrado en este bar y salí muy contenta, es muy recomendable para picar algo a la hora del aperitivo. Sin duda fue una de mis tapas favoritas.

“Santoña Érase una Vez”: En la cafetería “La Libre”, c/ Argumosa, 39. Se trata de un coqueto bar-librería muy acogedor. La tapa era de lechuga, tomate con su aliño y anchoas de Santoña sobre un rico pan de centeno. Teniendo tan buena materia prima, la tapa no podía fallar, además me pareció un sitio muy agradable para tomar un café, por ejemplo después de visitar el cercano Museo Reina Sofía.

“La Croqueta más Coqueta”: En el local “La Ronronera”, c/ San Carlos, 7. En este sitio probamos un guiso peruano de pollo, ají amarillo, parmesano y nuez moscada ¡dentro de una croqueta! El  ají amarillo es uno de los principales ingredientes de la cocina peruana. Lo usan, entre otras cosas, para elaborar ceviches (pescado marinado en cítricos como la lima o el limón) y tiene un sabor picante, cuya intensidad depende de la parte del ají que se tome. La croqueta estaba suave y cremosa y el sitio era bonito y estaba a rebosar de gente. Sin duda fue una de las tapas con más éxito.

“Zaku de verdura”: En el bar “Lamiak”, c/ La Rosa, 10. Me llevé una grata sorpresa al descubrir que “Lamiak” tiene otro local por Antón Martín además del de la Cava Baja, del cual ya os hablé en la entrada sobre tapas por el centro. En este caso el “pintxo”,- no podemos llamarlo tapa-, llevaba pechuga de pavo, jamón ibérico, pimientos rojo y verde, alcaparra, anchoas, aceitunas negras y cebolleta sobre un pan de ajo. La mezcla me pareció un acierto y vuelvo a recomendaros visitar cualquiera de los dos bares “Lamiak”.

“Chicken Kashmiri Malai Fried”: En el restaurante “Maisha”, c/ Doctor Piga, 21. En este local indio que siempre huele estupendamente, probamos un cuadrado rebozado que tenía pollo con jengibre, ajo, cebolla, cilantro, crema de leche, almendras, coco, yogur y especias. La tapa era bastante densa y contundente pero el sabor además de ser original, era muy bueno. No podíamos irnos del barrio sin probar al menos una tapa hindú, ya que hay muchos restaurantes indios muy auténticos en la zona.

Por último probamos “Cordon Blue” en bocadillo en “Noche Blanca”. No os lo recomiendo en absoluto, el sitio era bastante simple y el bocadillo no decía nada, mucho pan y poca carne y , sobre todo, poca gracia.

Sin duda nos quedaron muchos locales por visitar y muchas tapas por descubrir, por lo que os invito a que vayáis en la siguiente edición y me comentéis cuales habéis probado.

Antes de acabar, os recomiendo “La Buga del Lobo”, en la calle Argumosa, 11. Aunque no probamos su tapa, he cenado allí y me encantaron las croquetas de jamón envueltas en jamón ibérico y bañadas en salmorejo y la carne al estilo tataki con algas wakame. Estaba todo muy sabroso, el servicio es muy amable, el local es original y el ambiente me gustó mucho.

Marina Fernandez Barajas

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