Un deporte de villanos jugado por caballeros

Yo descubrí el rugby de pequeña, cuando mi padre me llevo en un viaje a Irlanda y viví una afición verde que no he visto ni en las mejores peñas de fútbol.

A pesar de lo que todo el mundo piensa, el rugby no es un deporte que consiste en empujar y tirar al suelo al contrincante, ni tampoco un juego de bestias con una espalda de gorila y dos jamones como piernas. Decía algún monje Irlandés que los niños deben jugar al rugby para conocer el esfuerzo y el sufrimiento del trabajo en equipo, respetar la autoridad, crecer bajo la aceptación, valorar el silencio y, sobre todo, lo que cuesta ganar un metro en la vida y lo fácil que es perderlo por no saber callar. En el Rugby a veces se complica el juego, pero al menos no se finge. No se busca engañar al árbitro. En el Rugby, el ganador hace un pasillo y agradece el esfuerzo del perdedor y además, el equipo local está obligado a invitar a comer y beber al visitante.

En resumidas cuentas, un ejercicio centenario donde se ensalzan esos vocablos que hoy en día han caído en desuso: educación, esfuerzo, respeto, silencio, trabajo, dedicación y sobre todo mucha, mucha humildad.

Rugby

Los amantes del rugby ya lo sabrán, pero para los que no sean muy aficionados, se está disputando este mes el torneo de las Seis Naciones, en el que participan Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Italia y Gales. Antiguamente era conocido como el Torneo de las Cinco Naciones (Italia se unió en el año 2000) y antes de eso, el Torneo de cuatro equipos, donde sólo participaban los países pertenecientes al Reino Unido.

Os recomiendo personalmente que echéis un vistazo y veáis algún partido, una vez vas entendiendo en qué consiste y cuáles son las reglas es muy entretenido y divertido.

http://youtu.be/8eGCsEQ15L4