Wukan – Rebelión en el Pozo Oscuro

¿Os imagináis que un pueblo en España se levantase en contra de sus corruptos dirigentes, echándolos del poder y promoviendo un nuevo gobierno local libre de parásitos y ladrones? Aquí, pese a los numerosos escándalos suena impensable puesto que vivimos en un sistema democrático en el que, supuestamente, podemos expulsar a los políticos inadecuados mediante el voto. Pero en China, donde lo que en Occidente llamamos democracia brilla por su ausencia, esta es la solución que han encontrado los habitantes de diversos pueblos hartos de unos dirigentes codiciosos que, amparados en un partido igualmente corrupto, han arrasado con los fondos municipales.
De entre todos los pueblos que lo han intentado, Wukan, en la provincia sureña de Guangdong, es el que más éxito ha conseguido. En septiembre de 2011, sus habitantes se movilizaron pacíficamente contra un gobierno local que llevaba décadas sin apenas variaciones, a lo que las autoridades respondieron con detenciones y violencia. Las protestas se extendieron sin violencia hasta diciembre, cuando uno de los representantes del pueblo murió tras ser detenido.
La muerte de este manifestante llevó a los habitantes de Wukan a extender sus protestas contra todo el gobierno local y la policía, consiguiendo expulsarlos de la ciudad. La reacción de las autoridades fue sitiar la ciudad, impidiendo la entrada de alimentos, pero finalmente se llegó a un acuerdo entre las nuevas autoridades locales y el Partido Comunista Chino, por el cual se permitiría a los habitantes de este pueblo elegir en elecciones libres a sus representantes, convirtiéndose así en el primer pueblo de China en conseguir tales privilegios.
Del sistema político chino ya hablaremos largo y tendido más adelante, pero para entender el párrafo anterior cabría hacer unas anotaciones. En China, aunque el partido más importante es el Partido Comunista Chino y es el que copa todos los puestos de poder, técnicamente se celebran elecciones periódicas en las que los habitantes pueden elegir a sus dirigentes. Sin embargo, estas elecciones no son tan libres como deberían y, por tanto, no se puede considerar democrático según nuestros parámetros.
Este sistema en el que las relaciones y los tira y afloja dentro del partido han llevado a una corrupción desmedida que afecta a todos los estratos administrativos y que está provocando una gran preocupación tanto entre los ciudadanos como entre los principales dirigentes. Como ejemplo, solo hay que remitirse a los discursos tanto del presidente saliente Hu Jintao como del entrante Xi Jinping durante el comité en que se celebró el octubre pasado. El tema principal de ambos fue precisamente la corrupción, llamando a arrancarla de raíz. Obviamente, nada ha cambiado en estos meses.
Pero volviendo a Wukan cuyo nombre, por cierto, podría traducirse como Pozo Oscuro, celebró en 2012 unas elecciones con voto secreto en las que sus 6 500 habitantes pudieron votar pudiendo optar todos ellos a la elección. Tanto la revuelta como las elecciones fueron ampliamente cubiertas por la prensa internacional, en especial la americana y la de las regiones chinas fuera del alcance de la censura del gobierno central: Taiwan y Hong Kong.
Por su parte, la prensa nacional, que está controlada por el aparato de la censura cuando no está directamente dirigida por el gobierno, hizo en un principio caso omiso de las protestas, llegando a prohibir cualquier noticia sobre las mismas y censurando cualquier búsqueda en internet sobre los sucesos. Cuando la noticia consiguió filtrarse y estuvo al alcance de todos los habitantes, la prensa cambió de estrategia y pasó a adjudicarle al gobierno provincial de Guangdong una gran éxito al manejar la crisis pero siempre restando importancia a las elecciones democráticas en Wukan.
Finalmente una pequeña reflexión: el PCC ha permitido una pequeña apertura en este pequeño pueblo de menos de 10 000 habitantes pero, ¿qué pasaría si una ciudad de tamaño medio como Wuhan o Qingdao pidiese la misma libertad?
Nacho García Dapena
Estudiante de Traduccion e Interpretación
Madrid